31 mayo 2009 | By: Denebola

Y usted, ¿lo dejaría todo?

Ayer no me encontraba bien. Apenas tenía algo en el estómago y el dolor me estaba matando. Evidentemente, así no podía salir. ¿Por qué pasan estas cosas en el fin de semana? Podría pasarme un lunes, como por ejemplo, mañana...
Estaba en el sofá viendo algún que otro bodrio en la TV (si ya la tele es una basura, el nivel sube estrepitosamente en el fin de semana), tumbada, sin la mantita: hace calor. Mi móvil sonó un par de veces después de que avisara a mi angelito de mi ausencia de anoche. Me gusta escuchar los primeros acordes de Chop Suey...
"¿Dónde estáis?"
No estoy. Estoy en mi sofá, agónica, enferma, soñolienta, sola.
Estaba yo en mi mundo, escuchando sin oir, mirando sin ver, cuando una frase de la caja tonta me sacó de golpe de mi particular País de las Maravillas:

"¿Serías capaz de dejarlo todo por un sueño?"

Me volví hacia la tele como si me hubieran dado una puñalada por la espalda. Tenía la respuesta muy clara: Sí. Absolutamente todo, si pudiera conseguir algo que me hace falta para ser feliz.

Uno puede tener varios sueños, pero siempre hay uno que destaca más, El Sueño.
Evidentemente, yo tengo uno.
Y en su día hice un par de estupideces por ese sueño. Pero si volviera atrás en el tiempo, las volvería a hacer...
Sin embargo, cada día que pasa, me da la sensación de tener más y más lejos ese sueño de mí. Se va alejando poco a poco, y aunque estire mi mano, ni siquiera lo rozo con la punta de mis dedos... Sin embargo, irónicamente, cada día que pasa, más lejos lo siento, y más lo deseo, más lo quiero cumplir.
Es algo irracional, supongo, no lo puedo evitar.

Y sin querer, me quedé dormida en mi sofá. Agónica, enferma, soñolienta, sola. Pero con una estúpida sonrisa en la boca.

La Ñeka.

1 comentarios:

Elros dijo...



Daba todo por ese sueño