06 mayo 2009 | By: Denebola

Hablemos de sexo: el morbo y la posesión

Llevo unos días que no me encuentro.
También es cierto que en breves habrá luna llena, y, no es que me convierta en mujer-lobo (pobre de mi silk-epil), sino que estoy hipersensible. Quien me conoce, sabe que en esos días, que no son los de me-encanta-ser-mujer, puedo salir por cualquier sitio: soy blanco, y soy negro. Sí, habitualmente, soy así. Pero cuando Selene luce su manto plateado, se multiplica por mil.
Y tengo que decir que... Hay que saber aguantarme.
Soy una lunática.
Peor es ser una ZORRA histérica como mi jefa...
De todos modos, eso se extrapola a todos los aspectos de mi vida.
Y últimamente, ando muy punky, hasta en mi forma de vestir.
Ya mi último modelito, dio mucho que hablar por lo inusual (no es nada normal llevar el típico vestido Stradivariuss-ero, que, como mucho, por aquí se lleva con leggins, con colorines, pero yo con vaqueros y las botas del gato de Shreck, o como coño se escriba), pero, como ya suelo impactar por ser poco usual, lo de hoy, a Vader le ha jodido superlativamente. Y no por mí, sino por su hija, la más guay del lugar (eeeeeeeeeeeh... que fue al colegio alemán de Zaragonia... Lástima que no sepa que yo fui al Opus, donde la cantinela decía: en la Canonja, la que no es puta, es monja). Y cuando se trata de tocar los cojones elegantemente, tengo un master.
No me hace falta vestir como una niña bien con faldita hasta las rodillas y medias verdes césped con náuticas de chica buena (qué mal gusto...). Mi estrategia ha sido mi camisa blanca con escote sin fin, pero elegante, mi jersey de cuello cuadrado negro, y mis vaqueros de pitillo con mis botas de Gata, como dice el Romano.
Y no me he puesto especialmente guapa.
No.
No me ha hecho falta tener una melena rubia lacia y unas pecas preciosas.
No.
No me hacen falta, bonita.
Se trata del morbo.
Y hay gente que no sabe lo que es eso.
Es complicado explicar qué es el morbo.
Normalmente, una persona que te da morbo, no te atrae físicamente. Te atrae físicamente porque te gusta lo que hay dentro. No se trata de lo que ves, sino de lo que percibes sobre ella. Es una atracción superlativa, unas ganas de que sea tuya a toda costa brutales, pura obsesión, atracción en grado sumo... Y probablemente, porque no puedas tenerla o no puedas tenerla todo lo que quisieras. Son ganas de posesión, que no celos, es distinto, son ganas de que sea tuya, sólo tuya, que todos lo sepan, que nadie se le acerque, porque brilla con luz propia y de una forma demasiado atrayente, Eh! es mía, ni la toques. Es pura actitud.

Muchas veces decimos que cuando alguien está lo que vulgarmente se dice encabronado, da morbo. Y sí, lo da. No todo el mundo. Son esa clase de personas que siempre han irradiado buen rollo, cuando hacen lo contrario... Y esa clase de personas, suelen sacar un lado borde brutal. Sorprende. Pero cuando se trata del sexo opuesto, a veces, cuando no raya la vulgaridad, lo primero que te viene a la mente es domar esa fiera que no habías visto.
Por ejemplo...
Cuando ves el carácter de una persona, un carácter fuerte, tanto si la conociste así, como si la conociste en modo modosito, da morbo saber que la tienes... Dominada.
Es demasiado complicado explicar lo que es el morbo.
Teóricamente, el morbo es la obsesión hacia lo prohibido...
Sí (he de decir que aquello a traición para mí fue puro morbo), y no... Es algo más...
Ni qué decir tiene que morbo y posesión, van de la mano...
La Ñeka.

1 comentarios:

Elros dijo...

Nunca más le diré que tiene cierto morbo... Que lo sepa.

Un físico pierde contra la personalidad por goleada... Si vadercilla es puro físico, no quiero saber que personas frecuenta. Me dan miedo