02 octubre 2009 | By: URAPlay

Trozos de Pirómano



Son del señor Pirómano porque pone $15, no 15€

Aun se escusa se, jódase.

9 comentarios:

Denebola dijo...

¡¡¡Los que se pelean se desean!!!

Oigo violines...
Si esque, esto es amor, lo demás, GIL Y POLLECES.

Pirómano dijo...

Señor pequeño ¿le ponemos un redoble con final en platillo a modo de chiste malo o corremos un tupido velo?

!!!Dios santo alguien ha desordenado mi colección de Naruto!!! Debo arreglar este desaguisado, luego vuelvo.

Denebola dijo...

¿Y la Pokeball?
No me diga que la ha perdido...

Maya Rincón dijo...

que bizarro

Elros dijo...

El redoble con platillo me haría ilusión


Naruto... One Piece mola más!

Denebola dijo...

Ahora lo digo yo: FRIKI!

Pirómano dijo...

Una vez sofocadas ciertas obligaciones que tenía para con terceras personas me dispongo a comentar esta entrada.

Para Denebola (aquella cuyos senos desafían la gravedad):

Por favor señorita, ahora Elros ya sobrepasa la veintena y requiere algo con más clase y estilo, la pokeball ya ha pasado a mejor vida, ahora al conductor de micro-machines lo guardamos en un monedero de piel legítima de Ubrique.

Para Elros (aquel sobre el que la gravedad actúa más de lo normal):

No le de más vueltas al asunto, no airee aún más su estulticia. Déjelo correr.

Para Maya (aquella que provoca que partes de mi cuerpo ignoren la gravedad):

Agradabilísimas y placenteras las bizarradas que descubriría al abrigo de mis sábanas.

Para Pirómano (aquel cuyo cenicero ha sufrido las consecuencias de la gravedad):

GUAPETÓN!!


Y con esto y un cubatilla
me dispongo a dormilla.

Elros dijo...

Oh, la reencarnación del señor Isaac Newton comenta en mi blog! Y si manzanas!


Meterse con la altura de una persona... Que cruel

Denebola dijo...

¿Y cómo no se me notificó este cambio de domicilio del Playmobil?

Espero que le haya acomodado el monedero como merece. Se ve claramente el amor que mutuamente se profesan...

En fin, espero que la resaca no le haya hecho maldecir la gravedad al despertarse. Yo sí lo he hecho... Y no precisamente por haber mirado hacia mi escote.