28 octubre 2009 | By: Denebola

Relato sorpresa

Llevo unos días bastante asocial, supongo que por los días que estoy pasando, sólo algunas personas saben lo que hay en mi cabeza dándome mal, y creo que me está afectando más de lo que esperaba. También, supongo que es normal...
En fin, que en mi cruzada personal por dejar un respiro a mis atormentadas neuronas, tratando de estar ocupada y entretenida, he estado mirando en mis CD's donde guardo todas esas tonterías que tienes en el PC, pero que no quieres tirar cuando toca formatear o defragmentar el disco duro, y... He encontrado algo que me ha hecho sonreír. Y sé que no voy a ser la única.
Con el permiso del Sr. Pirómano, procedo a copiarlo.

RELATO:

Se giró levemente sobre su costado y se quedó mirándole mientras dormía. Ni siquiera podía verle la cara, hacía ya demasiado que se habían dado la espalda hasta para dormir; tanto, que no recordaba desde cuándo.
Quizás en otro momento se habría acercado a él por detrás y se habría abrazado a su espalda, pero ahora no. Sabía perfectamente cuál iba a ser su reacción: un leve quejido, y quizás un “me das calor”, o “que mañana tengo que ir a trabajar...” con desgana.
Habían perdido algo. Quizás él ya no necesitara cariño, pero ella echaba de menos aquellas pequeñas cosas que le hacían mantener la ilusión a su lado, no le bastaba con la seguridad que le ofrecía la monotonía del día a día sabiendo que él iba a estar ahí.
Se levantó silenciosamente, y se fue a la cocina. A oscuras, se encendió un cigarro y se quedó mirando a través de la ventana. La noche era profunda, y no se oía ni un alma. Quizás en algún sitio habría alguien como ella, entristecido por algo, fumando en silencio en la cocina mientras miraba a través de la ventana tratando de espantar los fantasmas que acosaban sigilosamente su tranquila y monótona vida con el humo, tratando de autoconvencerse de que allí no pasaba nada y que eran todo tonterías suyas...
¿Seguro que eran tonterías suyas? Ni siquiera se había enterado de que ella se había levantado y estaba durmiendo solo en la cama... Tenía que hablar con él, no podía dejar que esa sensación que no la dejaba dormir empezara a desgastar lo poco que quedaba entre ellos. Aunque ya sabía qué era lo que iba a pasar: la miraría sorprendido y le diría que no entendía el motivo de esa sensación, que él estaba muy cómodo tal y como estaban. Puede que incluso después de esa conversación tuviera algún detalle con ella, pero no esperaba que durase mucho esa actitud. Si algo había sacado en claro de todo ese tiempo que llevaban juntos, era que lo conocía demasiado bien, hasta el punto de poder predecir la mayoría de sus movimientos.
El cigarro se consumió y con él, la excusa de permanecer sentada allí mirando a través de un cristal hacia un paisaje oscuro y solitario, así que volvió a la cama.
No iba a pensar más. Puede que fuera verdad que eran tonterías suyas, al fin y al cabo, la monotonía no era tan mala, le daba una seguridad que antes no tenía.
Se giró sobre sí misma, y se quedó mirando cómo dormía.
Puede que fueran tonterías suyas.
Pero echaba de menos poder abrazarlo sin tener que buscar una excusa y sin miedo a un reproche.


Denebola


Un día más, una noche más. Acostarse esperando un nuevo día. Sin palabras de ánimo, de cariño, de lo que fuese, pero palabras al fin y al cabo. Ni siquiera esa noche encendió la radio. Era tarde y los programas que le gustaba escuchar habían terminado. No quería escuchar más tristezas, con las suyas tenía suficiente.

La notaba inquieta, se movía más que de costumbre. Tenía ganas de darse la vuelta y preguntarle si todo iba bien, si le ocurría o le preocupaba algo. Pero una vez más no lo hizo, las cadenas del orgullo le impidieron moverse, vivía encerrado en esa prisión y lo más preocupante es que pensaba que ella también.

No iba a perder ese pulso. Se sentía un estúpido, pero desgraciadamente para él, pensaba que ella lo era más, que el había cedido demasiado en su vida, no se merecía ese trato por su parte. Estaba cansado, no físicamente, aunque el día había sido duro, necesitaba algo de apoyo, pero jamás lo recibía y las pocas veces que se lo brindaban, ya no lo quería, de nuevo el orgullo.

Ella seguía moviéndose, notaba su respiración algo más acelerada, pero él siguió inerte. Tenía que ser fuerte y no dar muestras de debilidad, se hizo el dormido y así evitó cualquier tipo de conversación.

Notó cómo se levantó, ella intentó no hacer ruído, pensaba que estaba dormido, pero no era así. ¿Dónde iría? Dejó la puerta de la habitación entreabierta, y el repetido flash de los fluorescentes de la cocina revelaron su posición.

Estaba fumando, el olor llegó a la habitación desde la cocina. Se dio la vuelta y miró al techo. ¿Por que se levantaría a fumar? Jamás lo había hecho. ¿Qué estaría pensando en ese momento? Estaba nervioso e incluso sopesó la posibilidad de levantarse con ella y acompañarla fumando él también un cigarro. Tal vez sería eso lo que necesitasen ambos, estar en silencio unos pocos minutos. Nadie a su alrededor sin ruidos, una tregua, la pipa de la paz.

Con estos pensamientos se apagó la luz de la cocina y sobresaltado de nuevo volvió a su postura inicial. Relajó su respiración y volvió a ser un algo inerte, recostado sobre su lado derecho, de espaldas a la ventana de la habitación, de espaldas a ella, de espaldas a sus esperanzas.

Mañana sería otro día. ¿Una nueva oportunidad para ambos? ¿Una nueva oportunidad para hundirse más?

Pirómano


PD.- Si alguien recuerda el título del relato, editaré el post y lo añadiré.

8 comentarios:

Elros dijo...

No recuerdo, pero... habrá continuación?

Angie Velula dijo...

Recuerdo el relato, pero no el titulo. Creo que lo lei en uno de los horribles momentos de mi vida, y me gusto mucho.
Estaria bien que hubiera continuacion. Me gusta.

Denebola dijo...

Pues siento no poderles dar una respuesta.
He encontrado muchos recuerdos de entonces, algunos del mismo sitio donde escribimos ese relato, pero no los he leído todos.
En el archivo donde encontré el relato, estaba sólo esto. Quizás esté el resto, quizás no.

Quizás el Sr. Pirómano recuerde el título.

Maya Rincón dijo...

Me gusta este relato ...no hay more? seguro que si



Yo no veo la luz al final del tunel.

Elros dijo...

Abre los ojos pues... Siempre la hay

Pirómano dijo...

Yo creo que si que seguía ¿o no era este?

Denebola dijo...

Sí seguía, claro que es éste.
Pero no sé si lo guardé antes de que se autodestruyera el foro...

Denebola dijo...

De hecho, no tenía ni idea de que había guardado esto. Y alguna que otra cosa...