21 octubre 2009 | By: Denebola

Adiós

Desde que empezaron los Pilares, llevo mirando todo lo que me rodea como si cualquier día de éstos no fuera a volver a verlo. Incluso con mis amigos he adoptado la misma actitud inconscientemente...
No me doy cuenta, pero... Me estoy despidiendo.
Cualquier día de éstos, la gente se levantará por la mañana, y yo me habré ido.
Tampoco creo que vaya a dejar un vacío demasiado grande. Apenas habrá quien note ese vacío.
Tampoco me importa demasiado.


El jueves pasado, estaba sentada en una cafetería a las tantas de la mañana, con un amigo, y se lo dije. Apenas le sorprendió. "¿Y por qué quieres irte?", era más curiosidad que sorpresa o cualquier otra cosa. "Nada me ata aquí, y me ahogo ya". "¿No tienes nada? ¿Y Dayan?". "Dayan es lo único que me importa aquí... Y también se viene". Nada más.
Como ya he dicho, no creo que nadie vaya a sentir ninguna profunda tristeza, ni un vacío en su interior.


Ayer estuvo todo el día lloviendo. Me encantan los días de lluvia, me gusta el olor a hierba mojada, a tierra húmeda. Pero odio los paraguas. Estuve paseando bajo la lluvia mucho rato, sin rumbo, perdiéndome por la ciudad, pero encontrándome a mí misma.
Así me fue, que hoy tengo un resfriado considerable...
No me sirvió de mucho el baño caliente y mi taza de té.
Me quedé sentada en ese rincón de mi salón entre la gran ventana y la puerta de la terraza, con el albornoz morado y mi té al jazmín ardiendo entre mis manos, escuchando el ruido monótono de las gotas de lluvia golpeando en la barandilla, mientras observaba el cielo azul oscuro hasta altas horas de la madrugada.
Llevo muchos días con muchas cosas en la cabeza, quizás demasiadas, y ese momento me dio una tranquilidad que necesitaba. Me sentí, y sigo sintiéndome, con una sensación de desazón, de desánimo, de tristeza, que necesitaba expulsar fuera de mí.
No es bueno guardarse sensaciones y sentimientos.


Hoy sencillamente me gustaría acurrucarme en el sofá, con mi cabeza apoyada en su regazo y que una mano amiga me acariciara el pelo.
Hacerlo sola no es lo mismo.


En fin, comienza mi larga despedida... Aunque creo que nadie se ha dado cuenta.


La Ñeka.


PD.- Fue una gran faena que no haya podido descomprimir The Dark Knight.

7 comentarios:

Elros dijo...

Alguno la echará de menos, pero llegará tarde... Y aunque llegue antes, tu ya tienes tu ruta trazada... No la cambiarás

Maya Rincón dijo...

A dónde te vas? :( ....

Yo creo que si se va a notar ......un poco bastante además ...no nos podemos ir todos?

Elros dijo...

Si se va del blog, lo cierro.

Maya Rincón dijo...

¬¬NI DE COÑA

Denebola dijo...

No voy a irme del blog.
Tendré muchas cosas que contar... Ya encontraré el modo.

Sí, a veces tardo mucho en escribir, no tengo ganas de compartir ciertas cosas, o me cuesta encontrar el modo de expresarlo. Otras sencillamente exploto, escribo, y luego me doy cuenta de que son cosas que llevo demasiado dentro y que no tiene por qué saber todo el mundo, así que termino borrando alguna que otra entrada... Ya lo siento.
Pero... seguiré aquí.
Sería injusto abandonarlo cuando yo he sido quien ha insistido hasta la saciedad en no hacerlo en los peores momentos de su dueño.
Y que no me apetece, coño.

Y sí, me voy.
Me voy a buscar mi vida. Abandono mi vida tal y como la conozco para empezar algo que quiero de verdad. De verdad, y desde hace muchísimo tiempo.
Solo que ahora, ya no estoy bien aquí. No estoy bien, tampoco estoy mal. Sencillamente, no es lo que quiero, se acaba una etapa.
Así que, me iré a otro sitio.
A cumplir un sueño. O por lo menos a intentarlo.

No me voy ahora, aún tardaré, tengo un par de asuntos pendientes que resolver antes aquí.
Pero algo dentro de mí está despidiéndose ya de todo esto. No sé muy bien por qué. Quizás porque quiero hacerlo bien ahora que aún tengo tiempo.
Aunque de momento, como respuesta sólo he recibido indiferencia.
Quizás por eso he decidido irme despidiéndome internamente, sin mediar palabra.

De cualquier modo, el que quiera saber de mí, el que quiera decirme algo, sabe dónde y cómo encontrarme. Aunque no me despida en su momento.

Elros dijo...

soy uno de los dos dueños del blog... Aunque lo creara yo, también es tuyo. Y sí, el blog sigue vivo gracias a ti. Y ahora, puedes pegarme (si llegas, claro)

Denebola dijo...

Porque no me llega la mano hasta allí, sino, valiente guantazo le caía,sí.