07 octubre 2009 | By: Denebola

Hombres...

Hay pocos hombres importantes en la vida de una mujer...
Una mujer siempre recuerda su primer amor, su primer beso, el hombre que le roba la virginidad, el primer hombre al que puede llamar novio... Hay muchos... Importantes.

Y hoy he discutido con él. Con el más importante.
Me jode, y perdónenme la expresión, sobremanera.
Las discusiones con él nunca son fuertes, pero son de una carga emocional brutal, aunque a primera vista ni te lo huelas. Me conoce demasiado, y a mí me jode demasiado mostrar mi lado más deneboliano con él. No puedo. Es el único hombre con el que me es imposible hacerlo. Le quiero.
Le quiero de tal forma que jodí mi fututo... O eso pensé en ese momento. Hoy por hoy sé que no es así y que tan sólo me protegía.
Es el único hombre que esperó más de 12 hrs a ver mi carita, sin dormir, en ese jodido antro con baldosas blancas, y, cuando lo hizo, se quedo clavado en un sillón incomodísimo hasta que llegó mi abuela y literamente le echó para que se fuera... Y durmió 18 horas.
Soy su niña.
Voy a cumplir 30 años en medio año (bueno, vale, un poquito más...), y seguiré siendo su niña.
Me adora de una forma que nunca nadie podrá hacerlo.

Para eso es mi padre.

Es un hombre... Increíble. Aunque detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer. Quizás algún día hable de ella, igual que hoy hablo de él.
Soy su niñita. La primera criatura que vio que formaba parte de él. Y que se parecía peligrosamente a él físicamente (bueno, más a su hermana menor, cosa que agradezco sobremanera... Pero sólo físicamente).
Soy su debilidad.
Jamás se ha pasado conmigo. Y eso que yo no era una niña dócil precisamente... Era un jodido diablo... En términos objetivos, era un terremoto, era la jodida encarnación de lucifer... Pero a él, tan sólo le hacía falta levantar la mano para saber que la cosa era más que seria y admitir mi culpa dócilmente.
Siempre ha estado ahí para mí.
Siempre.
Llorar. Reír. Gritar.
"Tus padres molan un montón", me oí de las que entonces eran mis amigas, y aún siguen siendo hoy por hoy, a pesar de la distancia y los años, el día que, con 16 años, vino Raquel a buscarme andando para salir y le dijo "¿De qué quieres el chupito?" "Soy menor (Raquel siempre ha sido muy prudente... Hasta que se licenció en Psicología)" "Sí, pero prefiero que bebas aquí un alcohol bueno a que vayas por ahí y te intenten joder..."

Tengo demasiada suerte de haber tenido un padre como él.

Creo que no lo aprecia... O no es consciente de lo que yo lo aprecio a él. Tendré que hacérselo saber estos pilares... Me queda poco tiempo...
¿Lo que más me gusta de él? Que respeta mis decisiones. Y que está ahí incondicionalmente, no quiere saber. "¿Eres feliz?" "Sí" "Adelante". Hoy mi encabronamiento ha sido orgullo, lo reconozco, pero tengo 29 años, lo que me propone... No procede.

Me lo dijo María al leerme las cartas (y he de decir que se ha ido cumpliendo religiosamente... aunque yo me riera de ella escandalosamente en su cara): "Tan sólo te tomarán como lo que eres cuando pongas tierra de por medio y les demuestres que no eres una niña, sino una mujer, que es lo que piensan... Aunque lo hagan con la mejor intención".
Desgraciadamente, es así.
Me jode que me vean como una niña desvalida. No lo soy. En absoluto... Si ellos supieran...
Joder, tego 29 años, ¿por qué no se preocupan de mi hermana, que, por otra parte, deberían prestarle más atención?
En breves voy a dar una noticia... Hardcore, para ellos, no se la esperan.
Sé cual es la reacción de los 2.
"¿Estás segura?" "SI" "Cuenta conmigo"

¿Entienden por qué lo adoro?

SIEMPRE he podido contar con él.
11 años después, le doy las gracias porque no me dejó seguir mi camino, que me iba a formar como una mujer demasiado cuadriculada, y soy como soy. Aún se flagela... ¡¡NO!!... ¿Cómo hacerle entender que lejos de cerrarme puertas, me abrió la mente y muchísimos laberintos?
Espero poder dárselo a entender este puente del pilar. Aunque me muriera de envidia cuando se le caía la baba con mi primo cuando estudiaba lo mismo que él y yo no existía, a pesar de ser su hija... Sí, a pesar de ser su niñita. Aunque en su momento me ardía la sangre.
Hoy no.
Gracias, hombre de mi vida... Aquél que vio mi latido del corazón... Quizás porque arrastraba a mi abuelo, en condiciones lamentables a las mejores ventanas a ver los partidos del zaragoza... No subimos. Pero fui capaz de mirarle a la cara y que mis lágrimas le dijeran lo que sentía... Solo mi primo y yo lo logramos...Pero eso es otra historia.
Pero no es el único.
Hombres importantes en la vida de una mujer... Escasean en los dedos de las manos.
¿Un ángel? no lo soy....
Pero sé quienes son los HOMBRES de mi vida.
La Ñeka.

2 comentarios:

Maya Rincón dijo...

Me has enternecido pero de verdad de la buena y ahora que vivo lejos de mi padre lo extraño...ya sabes siempre somos y seremos las niñitas de papá y en cambio ellos los niñitos de mamá ...Con 29 primaveras tu padre no podrá estar más orgulloso de ti y viceversa ...con todo lo que ha pasado y lo que tenga que pasar..siempre estará ahí ..papi !!

Besos!

Elros dijo...

Personas importantes suelen escasear en la vida de todos...