10 septiembre 2009 | By: Denebola

All for one

Me acuerdo perfectamente.
Esas verjas de hierro pintadas de verde, en parvuario, las tres.
Yo siempre llegaba justa tiempo, mi padre me dejaba en el patio de los niños, dejaba a mi tata, a la cual adoraba y siempre vigilaba por si le zurraban (aunque por lo vacilona que era, se las debería haber merendado...), corriendo con mis coletas, corriendo por las escaleras, alguna vez con una papeleta con la comida del día en un cucurucho, por los ovarios de mi madre (admito que educareme no debió ser nada fácil), pero la fidelidad y lo que entre entre nosotras conllevaba, supongo que levarte un par de regañinas del ogro de tu colegio, no lo hacías por... fidelidad.
Y teníamos 6 años.
Guauuuuuuuuuu...
Los mayores subían a la clase del 2º piso.
Tengo su recuerdo aún muy tierno...
Y hace más de 10 años.
Moni, Lisi, y yo. Apenas 5 años teníamos cuando éramos las 3...
Creo que ni mis padres saben lo que me afecta.
Es muy duro, tener 16 años y que su novio te tire los trastos cuando ella era físicamente perfecta. Y demasiado inocente... Más duro es que el coche dé una vuelta de campana y sentir que tu último aliento lo dé alguien que se llama tu novio............... tu novio; ni se preocpa por tu vida. De hecho, la despreció.
Y sólo tenía 16 años. Yo.
Y sí, sólo tengo valor para contarlo ahora.
Cobarde.
Sí.
Pero por lo menos, 13 años después, la sigo llevando dentro de mí.
Al fin y al cabo, los recuerdos es algo que NADIE puede quitarme.

La Ñeka.

2 comentarios:

Elros dijo...

Lo siento, no me he enterado....

Denebola dijo...

Casi mejor...

Por cierto, que me tengo que agenciar unas fotos de un cumpleaños que fuimos todos con pelucas, que igual cuelgo alguna, muajajaja