25 agosto 2009 | By: Denebola

Incendio



Se la dedico al hombre que siempre va a valorar el fuego. Sr Pirómano, sé que no es una gran canción, pero, hablando de fuego, tiene que ser suya.

Los tíos son bastante mediocres. I know... Pero la ponen en el antro de mi angelito, la mujer pechugona a la cual no puedo de dejar de mirarle el escote. Es descomunal. Como ya hemos hablado mi angelito y yo, cuando una mujer tiene un melonar en condiciones y le sabe sacar partido, es tan atrayente que no puedes dejar de mirarlo, es hipnótico hasta para una mujer tan jodidamente heterosexual como yo...

Y esta canción me recuerda a usted, aunque sólo sea por la razón por la cual se llama Pirómano. El caso es que me gusta recordarle cuando salgo de fiesta...

Y esque... Necesito recordar algo que me encienda últimamente.

Hoy he tomado una determinación.

Se acabó, no aguanto más. La situación me supera. Si el miércoles mi situación fue hardcore, el transcurso de los días, no ha hecho que el tema se tranquilice, al contrario.

Me siento acosada... No se puede ser una mujer tan tremendamente sexy....

Lo digo de broma, pero cuando el acoso se convierte en obsesivo, te oprime, te agobia, te chantajea, te ahoga, quieres romper con todo. Y es precisamente lo que voy a hacer.

Mañana seré libre. Necesito fuerzas...

Incluso lo que llegué a contar la última vez en un ataque de desesperación en este blog me parece una soplapollez, y perdónenme la expresión. Desde el jueves, tengo la sensación de que me oprimen la garganta hasta hacerla sengrar con tal de conseguir un jodido y mísero polvo, y todo por decir que no. Hay gente a la que las negativas les sientan mal... Demasiado mal. Obsesivamente mal. Persecutoriamente mal. Chantajeantemente mal... Insanamente mal.

No física. mentamente.

Quizás era ése el empujón que necesitaba: algo extremadamente hardcore para romper con lo que yo he llegado a aguantar...

Pero necesito fuerzas. Sola, no puedo.

Luego vendrá el piso-puente, y luego... Madrid. Mientras lucho por 2 cosas...

Quizás debería mirarlo de ese modo.

Siempre el primer paso es el más duro: ir al lado de la persona que conduce y decirle que jamás me volverá a ver sin saber cuál va a ser su reacción.

Debería ser más egoísta.

Quizás es sólo que tema por mi integridad física.

La Ñeka.

1 comentarios:

Elros dijo...

Mañana acaba un infierno? Gracias por contarlo... Ais querida, que mala es usted que me tiene desinformado...