27 enero 2010 | By: Denebola

Scream, Aim, Fire

LLora. Apunta. Y dispara.

Sí, he llorado, he llorado mares.
En silencio.
Las lágrimas silenciosas son las peores, no sale todo lo que debería salir.
Cuando tienes al enemigo enfrente, y no puedes, y no sabes cómo, y no tienes armas, aunque pensases que las poseías todas, esas lágrimas de rabia que inundan tu mente, son lágrimas de impotencia.
La derrota duele. Duele como si hubieras muerto de verdad y aún pudieras sentirlo. No, es sólo el orgullo...
Y no es la única batalla. Hay más.
Y, ojalá hubiera una azotea, pero me han privado de ella. He encontrado una nueva "azotea", pero al llegar a casa, todo lo que tengo dentro sigue ahí.
¿Será que no es efectiva la azotea? ¿Será que la azotea no es suficiente?
Sólo siento que tengo una cantidad de energía que no sé por dónde canalizar, y que la azotea no es suficiente. Se me acumula tal cantidad de ira y rabia, que no soy capaz de controlar.
Debo canalizarla, porque sé que no es precisamente bueno que estalle.
Pero la siento palpitar, la siento fuerte, la siento incontrolable.
Me doy miedo.
Porque ya estoy apuntando.
Y siento como si ya se hubiera canalizado. En 2 objetivos. Estoy apuntando.
Y sí, voy a llorar, porque uno de los objetivos no quiero que sea doloroso, pero lo está siendo antes de disparar.
Sangre fría, porque es lo que debo hacer.
LLora, apunta y dispara.
Estoy apuntando. Me tiembla el pulso. Y esque me lo hacen difícil, y no sé por qué. Según sus palabras sería lo más fácil.
Pero sus palabras son mentira, y lo sé, por eso me cuesta.
Me cuesta ser egoísta.
¿POR QUÉ COÑO NO ME DEJAS EN PAZ YA?
¡DÉJAME DISPARAR!
ES MI JODIDO OBJETIVO... No el tuyo...

1 comentarios:

Elros dijo...

Sin pensar se dispara mejor... Aunque luego vienen penas y/o glorias...