15 enero 2010 | By: Denebola

Qué vida más triste. Ya no tengo horario vampírico ni en el fin de semana...

Tengo unas ganas de salir tremendas... Pero cuando no se puede, no se puede.
Y, entre otras cosas, me estoy durmiendo sobre el teclado mientras escribo. Esto de ser una marmota me está pasando factura, tanto madrugar, no es sano y termino la semana hecha unos zorros.
Con un poquito de suerte, podré dormir 12 horas y despertarme a una hora decente para continuar mañana con mis quehaceres y pesquisas. Cosa que, no me agrada demasiado, mi cabeza termina el día echando humo y me estoy convirtiendo en la mayor consumidora de chocolate del mundo. Sí, estoy superando mi propio récord, aunque suene a exageración...

En fin, aquí les dejo una canción para que se vayan mentalizando de que, aunque sólo sea por mí, no vuelvan pronto a casa... No vuelvan antes de lo que suelo volver yo. Es decir, después de desayunar y cuando ya ha amanecido.

2 comentarios:

Elros dijo...

Para triste, la mía... Si te contara... No quiero... Pero me toca hacerlo... Porque coño, me pagan... Mañana pierdo la identidad

Denebola dijo...

¿?

Sus comentarios empiezan a parecerse a mis entradas: no se entiende ni mu.

Todo se pega... Menos la hermosura.