27 abril 2008 | By: Denebola

The clockwork orange

Ayer no estaba para jaranas y decidí que era el momento oportuno de ver una de esas películas que siempre han sido una asignatura pendiente para mí.
Las típicas que todo el mundo se echa las manos a la cabeza cuando comentas "Pues no la he visto", y te las recomiendan a diestro y siniestro.
Me la había recomendado una amiga que ha estudiado psicología, pero... como está tan ida de la pelota, tampoco me fiaba demasiado de su opinión. También mis padres. "Una gran obra maestra de Kubrick". Y una persona cuyo gusto cinematográfico admiro...
Así que, anoche, a las 12 ligeramente pasadas, sin sueño y sin ganas de pensar en mil historias que me rondan la cabeza, con la artillería suficiente para ver una película como a mí me gusta, sola, me decidí a verla.
Saqué el vodka, la naranja, el tabaco, un cenicero vacío, la almohada, y me puse "La obra maestra": La Naránja mecánica.
Y sin duda que lo es.
Brutal, me gustó muchísimo, a pesar de la crudeza, la dureza y el cinismo que refleja, me enganché de tal forma, que, ni pude tumbarme tranquilamente en el sofá. Me quedé sentada, de piernas cruzadas y aferrada a mis vaqueros, mirando como una boba la televisión, en una oscuridad casi absoluta. Ni siquiera cuando me encendía un cigarro podía apartar los ojos de la pantalla.
Por una parte, el personaje, peculiar, sin ninguna duda, hasta en su forma de hablar, el entorno, totalmente estrambótico... Pero no por ello falto de realismo. Podría trasladarse en cualquier otro contexto y seguiría siendo igual de válida, o más.
Sabía que era una película dura, ya sólo su argumento "la violencia engendra violencia", lo dice todo.
Lo que me impactó fue que, a pesar de que las escenas explícitas de ultraviolencia no lo eran demasiado (me explico: no se ven vísceras, ni golpes directos), lo eran lo suficiente como para contener una sensación en la boca del estómago que angustia... Ese mismo argumento me llevó a preguntarme si hoy en día no estaremos demasiado acostumbrados a ver imágenes violentas a diestro y siniestro.
Me explico.
Las imágenes de esta película son duras y muy violentas. Y hoy por hoy, en cualquier edición del telediario, podemos ver imágenes bastante más duras que las que fueron incluídas en esta película, una cámara no se aparta cuando hay sangre, descuartizamientos, etc. Al verla, no eres insensible a ellas, pero te dices "Pues no es para tanto...", y no es así. Es violencia pura y dura, explícita, y sin embargo, hoy por hoy estamos tan acostumbrados a ver esa clase de cosas y peores, que no te afectan como deberían hacerlo...
Otra de las cosas que se me vino a la cabeza al ver esta película es que, realmente, en esta vida, todo lo que das, acaba volviéndote a ti. Si generas sufrimiento, llegará un momento en que ese mismo sufrimiento, vendrá a ti...
Una película sobre la que podría sacar mil temas... Pero me quedo aquí. Ya me he alargado bastante.

Mi próxima asignatura pendiente: Episodio 3 de Star Wars... Pero para ello necesito unas circunstancias especiales.


La Ñeka profunda ha hablado.

2 comentarios:

Peledhir dijo...

Joer.. será cosa de verla :/

Morgana dijo...

Sinceramente, es una lástima que no hubieras visto antes esa obra maestra, yo la he visto veces y veces, y sí, me la recomendó alguien de quien me fio en ese aspecto. Otra lástima lo del episodio 3. Aunque yo tambien tengo una peli para ver en circunstancias especiales. No sé si todo el mundo tiene una, pero deberían, te d ailusión, y la ilusión te levanta cada mañana, aunque a veces te duela.