26 abril 2008 | By: Denebola

Al fin y al cabo... Puede que a la izquierda sola.

Hoy necesitaba salir de mi agujero.
Y sabe Dios que lo he hecho (o quizás haya huído, eso sólo lo sé yo y quien se atreva a preguntar, que aventuro que será nadie a quien le importe de verdad, con lo cual, lo enviaré a coger caracoles al Campo de Marte de Tarragona... No sé por qué, se me antojó ese sitio), mi angelito me ha querido salvar, y al final lo he acabado salvando yo a él.
Gran ironía, pero no me importa.
No me importa darle mis últimos euros para que pueda volver a su casa, aunque yo tenga que hacerlo a pie. Las circunstancias así lo han querido (y bien sabe quien me conoce que la habría acompañado hasta su cama si hubiera hecho falta), y mi camino de vuelta se ha visto sumido en una gran reflexión...
Y es que pocas personas saben lo que es una bajada de hierro.
Más de una hora tratando de convencer a una persona tan testaruda casi como yo de ingerir algo que le hiciera reaccionar (y después de estar rodeada a diestro y siniestro por unos "macizorros", y tan desgraciada de no haber sido consciente), al final la he conseguido llevar a casa.
Y de vuelta, ya casi innecesario un "pelas", con la vejiga pidiéndome auxilio a gritos por la cantidad de zumo de cebada que no ha hecho el efecto deseado durante la noche, por el camino de vuelta, me he preguntado muchas cosas sobre la verdad.
Y se me viene a la cabeza algo así sobre una película de una rubia jodidamente mala (si esque ya sé yo que no hay rubia buena... Aunque hay morenas que... En fin, de excepciones está el mundo lleno) que decía eso de "La ignorancia mata"... Gran Rebecca de Mornay.
Y esque la verdad puede hacer mucho daño.
De ésas que han estado ahí y no has querido ver. O no has podido...
Otras, son de ésas que, por el motivo que sean, aunque dolorosas, puedes entender.
Otras que duelen, pero... Tienen marcha atrás.
Otras que no tienen perdón.
Y ahora, mientras veo amanecer con mi café en mano (de ésos que, a pesar de las horas y el grado de alcohol, que tampoco es tan elevado como desearías, no te van a quitar el sueño), me doy cuenta de que, aunque en muchos aspectos aún sea una niña, en éste no.
Quizás por eso mismo, aunque nadie se haya dado cuenta, sé cuidar de mí misma.
Llevo haciéndolo muchísimos años.
El amanecer es bonito. Precioso. Me salgo a la terraza, y... Recuerdos. La azotea. Sí, la necesito, pero no está. Además, no puedo.
Y veo amanecer. Y no quiero. Prefiero la luna, mi gran aliada, ésa que me mira pálida, triste siempre, y me dice mil cosas sin decir nada.
Llegué tarde.
Aunque, ¿qué más da? Lleva mirándome triste muchísimo tiempo. Y yo, estúpida de mí, no sabía por qué.
Toma verdad.
¿Sabéis qué? Que le jodan al mundo. A la verdad. A los bajones de hierro. A los gilipollas que se piensan que te juzgan por el tamaño de tu escote. A los que se cruzan en tu camino y dicen eso de "Ésta tía tiene que ser una Diosa en la cama". A los DJ's que no tienen AC/DC. A los que ven a 2 chicas juntas y, o te creen presas fáciles, o te creen lesbianas. A... Todos.
Sólo necesito una cosa.
Sólo una.
Yo sé lo que he escuchado. Yo sé lo que se ha dicho con conocimiento de causa (y lo que se ha dicho con un descontrol total). Yo sé que hay cosas que no se dicen sin más. Yo sé que hay cosas que no se piden sin más. Yo recuerdo muchas cosas... Muchas frases dichas a personas que nada tenían que ver. Otras, me las han dicho ésas personas que saben más que tú sin tener por qué.
Quizás sea el momento de juzgar.
De juzgar por mí misma y decidir.
Pero ahora, como que me voy a la cama, que tengo un sueño criminal...
Acompañar a una falta de hierro muchos cms más que tú y venir a casa andando... Cansa. Y darle al tarro, más.
Pero, joder, tengo las cosas claras. Olé por mí.
Paso del mundo. Apenas le quedan unos cms a mi cigarro, y, aunque la boca me sabe a cerveza y a vodka, sé qué quiero, y qué no.
De momento, lo único que sigue firme en mí son, ese concierto, a pesar del jevillano, esas vacaciones de Amsterdam, y... todo lo que hay en mi interior imposible de destruir. Que, gracias a Dios, es mucho. Es decir... Todo... Sí, todo, aún así. "Ni caso"... Por algo será...
Y sobretodo, mi plan a largo plazo.
Puede que haya quien no lo recuerde, pero yo lo tengo ahí dentro de mí. El único motivo que tiene, soy yo y mi liberación.
Y a los que no le quieran seguir... Peor para ellos.

La Ñeka se va a dormir.

3 comentarios:

Morgana dijo...

Olé. Yo, también me voy a... yo qué sé, dormir.

Peledhir dijo...

Siempre a la izquierda... SIEMPRE!!!

Em... tu solo escribes cuando vienes de fiesta? XDDD Escoña eh... -_-

:*

Denebola dijo...

No, también cuando hay F1 :D