22 enero 2009 | By: Denebola

Luces y sombras

Nunca se me ha dado mejor el lápiz que la tinta.
De hecho, pienso que es una lástima que no me funcione el escáner, porque es cuando más en mi mundo estoy, cuando más introspectiva, cuando menos quiero saber de la gente, cuanto más triste estoy, cuando surgen mis mejores creaciones....
Y desde hace muchos días, hay luna decreciente, de esas lunas que se dibujan en las ilustraciones árabes, últimamente decreciente en su máximo esplendor, apenas una finísima línea (es lo que tiene madrugar o despertarse a las 5 de la mañana y no poder dormir...) ... Y yo con ella. Decreciente, triste, melancólica.
Lo jodido es que debería estudiar, y lo intento, pero se me hace tremendamente difícil... En unos días estaré en mi pleno rendimiento, luna nueva, invisible, pero potencialmente fría y dañina, quizás hasta falta de sentimientos (cosa bastante inusual en mí), Dene en su máximo exponente, luego creciente, igual de fría por fuera, pero quizás no tanto por dentro, quizás sólo los que saben ver dentro de mí sepan apreciar ese cambio (me sobran con los dedos de una mano, lo sé, pero en realidad, me sobran, me bastan), y a la vez, mi intuición empieza a crecer... Esa intuición que hasta a mí me da miedo...
Menos mal a esa jodida intuición, porque ahora mismo estoy perdida.
Llevo muchísimo tiempo así. Muchísmo. Más de una luna. Mas de 12... Sobrevivo a la ecatombe, y no sé cómo. Perdida, pero ando.
¿Dibujando, quizás? ¿Trazando relatos de lo que imagino sentir y no siento?
Potente arma la imaginación... El problema es que únicamente está en tu mente, cosa que, al plasmarlo en un dibujo, todo te parece imperfecto... "Así no lo quería, yo lo veía de otra forma, mejor...". Y por eso nunca he valorado mis dibujos, porque siempre los ves mejor dentro de tu mente, aunque jamás los he destruído. Luego, al cabo de los años, te sorprendes a ti mismo de lo que has llegado a crear, cuando ya no tienes la imagen de lo que quisiste hacer...
Ahí están, hechos con 2 simples lápices: un 6B y un 2B. Aún están en mi estuche "creativo" (Al lado de mis olvidados óleos y mis carmines que aún no me he atrevido a usar...). Simples juegos de luces y sombras... Pero, ¿Qué coño es la vida aparte de un jodido juego de luces y sombras? Es lo mismo. Nosotros nos encargamos con nuestros ojos, jueces de lo que ven, de trazar los grises...
Con un simple dedo puedes trazar una silueta, negra a juzgar por un lápiz, suave y sin fin, a juzgar por tus dedos... ¿Dónde están los grises ahí? Eres tú quien los interpreta así... Quizás ni llegues a ver el volumen de ese cuerpo que acaricias, pero el lápiz se encarga de hacerlo gris... ¿Lo ves gris? NO, rotundamente NO. En tu mente es lo más luminoso que puedes recordar... O, ¿quién sabe? esas sombras sean lo más bonito que tus retinas puedan hacer retener en tu mente.
Y no sólo en tu mente, hay cosas que te llegan más adentro. Cuando dibujas, es cuestión de coger el 6B y trazar capaz, mil, si hace falta, para simbolizar la oscuridad absoluta... Pero hay cosas que llegan más dentro de ti que esa oscuridad. Es cuando sabes que hay cosas que eres incapaz de dibujar, de transmitir.
Y para mí sólo hay una.
Pero no es oscura. Yo soy incapaz de transmitir la luz que me da.
Por eso me siento impotente.
Y porque soy incapaz de hacérselo ver, de hacer que vea lo que veo, de hacer que sonría, aunque sea un poquito (bueno, mejor dicho, no tanto como yo desearía)...
Me siento impotente, tremendamente impotente.
Lástima de escaner.
Quizás sea el primer dibujo que rompa.
Ni ahora, ni dentro de mil años.
Porque nunca será lo que quiero, y porque siempre sabré lo que quería dibujar y cómo.


Y ahora, les dedico una canción de Guns'n Roses (no es un dibujo, pero... estoy melancólica... No fue noviembre... Pero casi):




Ya no necesito estar "a mi bola"... Pero me encanta.


Tengo una ventaja, y esque soy luz, y soy sombra, unas veces soy blanco y otras soy negro... Quizás alguien pueda trazarme en su mente en blanco y negro. Sé que alguien me traza en Dolby Surround... Con eso, me basta.


Soy de las que piensa que una imagen vale más que mil palabras, y que hay cosas que no se pueden expresar con palabras, sólo con ver ciertas cosas, sabes lo que esconden... Un gesto, una sonrisa, un silencio... A veces no es necesario decir nada para saber qué es lo que se siente, qué es lo que te están diciendo, un silencio transmite muchísimo más de lo que las palabras pueden expresar. Igual que un dibujo es incapaz de plasmar todo lo que ves...

Y yo tengo la mente llena de imágenes... Dame más, por favor...


La Ñeka está rara.

1 comentarios:

Peledhir dijo...

Hacer que sonría una persona que no quiere sonreír es difícil...

Y en el momento que traza media sonrisa, estás en el cielo...