20 enero 2009 | By: URAPlay

Lo que hice por ver una teta

Era una calurosa noche de invierno, el termostato no marcaba nada... Dichosos aparatos tecnológicos! No había trabajo que hacer, el escritorio estaba desierto de notas de mi secretaria... Quizás era hora de comprar un boli y papel, y contratar una secretaria, pero sin trabajo no podía pagar tanto.

Decidí salir, cogí el abrigo y me fijé que tenia un 7 en la espalda. Miré el perchero, un jersey verde con cuadros rojos y blancos o la gabardina. Más cómodo lo primero, pero bueno... No iba a ligar con eso. Me quedaba bien la gabardina, molaba. Pensé "me falta el sombrero de detectives", así que abrí el cajón y lo busqué. Joder, tengo pelucas, gorros de Mamá Noel, peluches con formas de animales, pero un sombrero a juego con la gabardina, como que no.

Salí sin sombrero. Hacía frío para ser 17 de Agosto, notaba los pezones erectos debajo las camisas. Busqué un taxi, paró, me subí, solo llevaba dos euros y un sacapuntas, me llevó hasta la esquina y me tuve que bajar. Se quedó con el sacapuntas el muy hijo de puta.

Entré al primer bar que vi, en busca de hembras:
-Holaaaaa hijo mío, ¿vienes a cenar? ¿Cómo va?
-Qué suerte... No mamá, vengo a pedirte 50 euros.
-Trabaja, ¡¡Estúpido vago de los cojones!!

Salí sin nada. Mira que entrar al bar de mamá... Caminé calle abajo, giré a la derecha. Seguí recto y vi un bar. Entré y salí. Posibilidades de ligar? 90%. Problema? Bar Gay. Dos calles abajo vi un monumento. Largas piernas, busto pequeño, expresión de determinación de que hoy lo iba a conseguir. Gran estatua a la saltadora de pértiga campeona del mundo. Al lado había un bar. Entré. Ambiente bueno, mucho humo, olor a cigarro. Cerca del váter a meado. Vi una mujer sola en la barra. ¡Qué tetas! Y encima guapa. Fui a por ella.

-Tienes un cigarro?
Me lo dio.
-Tienes fuego?
Me dejo el mechero. Lo encendí. Me puse a toser y a llorar (Nota mental: No sabes fumar). Se rió.
-Tú quieres ligar conmigo, no?
-Sí, es usted un bellezón con unas te...
-Ehhhhhhhhh, no la cagues imbécil. Te propongo un reto. Si te declaras al primer tío que entre, te enseño un pecho.
-HECHO!

Entró una mujer. Luego otra. Entró un tío. Era... Era asqueroso. Me dió yuyu. Miré a Segis (se llamaba Segismunda) y le supliqué. Me miró como diciendo... Aaaaaah, es lo que hay. Me bebí el choleck de un trago y le eché un par de cojones. Me puse delante, lo miré. me pregunto que qué quería. Joder, tenía una voz a lo Steve Urkel. Temblé. Me arrodillé, tenía los calcetines como los llevaba Steve Urkel. Tragué saliva. Me declaré. El bar enmudeció. Aquel, temblando, me dijo que me esperaba en el baño. Se fue. Estaba blanco. Me acerqué a Segis, que lloraba de la risa.


Hoy, me encuentro en la oficina. Ayer... Ayer fue una gran noche. Vi una teta de mujer. Es más, me la dio. La tengo aquí en el escritorio, guardada en el primer cajón. Una foto de una teta. ¡Qué teta! ¡Que pezón! Sé que no volveré a ver a Segis, solo estaba de paso. Debe encontrarse ya ordeñando vacas. Pero gracias a ella, vi una teta. De vez en cuando paso el dedo por la foto. Me excita. Quizás el próximo día que salga, logre tocas una teta de verdad. Pero poco a poco! Las emociones fuertes deben ir bien administradas.

Play

Relato dedicado a Dene, la gran hacedora de relatos.

2 comentarios:

Denebola dijo...

¡¡JAJAJAJAJAJA!!
No sé cuál es mejor, si la versión original, o la versión'09.

Gracias Play ;)

Peledhir dijo...

la original, obviamente