10 enero 2011 | By: Denebola

He vuelto, y sin portátil

He vuelto.
Y Fary sabe que deseaba volver con todas mis fuerzas.
Han sido unas Navidades que podría calificar de duras. A pesar de todo, he disfrutado de ellas como si nunca hubiera tenido unas Navidades mejores. Y no han sido especialmente buenas, quizás todo lo contrario, pero... Paradójicamente, no las cambiaría por nada del mundo. Me han enseñado lecciones valiosísimas. Y las he disfrutado exprimiendo todos los momentos, los buenos y los malos.
Han habido días que en su momento he deseado que no hubieran existido. Pero ahora en la calma de mi mundo, en ése en el que me sumerjo cuando todo a mi alrededor se para, veo que, por un motivo u otro, tenían que ser así. También he de decir que han habido personas que me han hecho pasar ratos que ni hubiera imaginado.

Les iba a contar algo, pero casi mejor no, es largo, intenso, y no estoy segura de que pudiera transmitirles todo lo que debería. Y como el asunto no va conmigo, prefiero que hablen de mí, que me puedo defender, porque no soportaría más críticas sobre ella de las que ya he escuchado esta tarde.
Tengo pocas personas intocables, y ella es una de ellas. Y no estoy dispuesta a que alguien que cree conocerla "me la toque", como ella misma dice. Porque entonces me volveré una bestia parda, y ya ha salido suficientemente esa faceta mía estos días. Como ya saben, puedo ser una bestia parda y una persona dulce y encantadora, y ya he sido bestia parda suficientes días seguidos. Ya me he cansado, he llegado a mi límite de mala virgen y prefiero "repostar" un poco.
Prefiero hablarles de otras cosas.
También iba a hablarles de varias cosas de mi entorno, pero resulta que son demasiado personales. Y, ¡qué coño! es algo que prefiero contárselo a mis amigos en confianza. Que ya estoy harta de escribir cosas y que no escriba ni cristo ni media palabra, a pesar de que lean aquí cosas personales de terceras personas. El que quiera peces, que se moje el culo.


Estas navidades he aprendido que, a los 30 años, vivir con tus padres es nocivo. No digo que te hagan daño, tus padres nunca lo harían, es simplemente que a esta edad uno debería tener su propia vida, y la interferencia de unas personas que siempre han cuidado de ti, ya no tiene sentido. Sencillamente porque ya sabes cuidar de ti mismo, y si vas de cabeza a meter la pata, es que tienes que darte el leñazo y aprender del error, y no que te pongan esa red de seguridad o escucharte eso "deberías..." o " ya te dije...". Que tus padres ejerzan de padres con una persona adulta y hecha y derecha, carece de sentido, y ellos ya no lo ven, simplemente hacen lo que saben hacer: cuidar de ti. Aunque ya está fuera de lugar.

A esta edad son tu mayor apoyo, no unos padres.
Y uno tiene que aprender que, aunque no forme una familia aparte, y ellos formen parte de tu vida, hay problemas que, por más que te duelan, te hagan hervir la sangre y te rasguen las entrañas, no te corresponden.
Supongo que hay cierta parte del egoísmo bien entendido. O sencillamente que hay cosas que no te tocan hacerlas a ti. Por más que te duela y te salga de dentro hacerlas.
¿Lo peor de todo? Lidiar con esa parte de tu conciencia que te dice "ya no formas parte de esto".
Pero tienes que hacerlo.
Al fin y al cabo, un día u otro tendrás que formar parte de una vida separada de ellos. Aunque esa vida sólo te implique a ti. Y supongo que esta última frase es la que más me ha costado digerir, a pesar de que hace muchísimos años que la he visto escrita a medias tintas delante de mis ojos, supongo que por mi extraña forma de vida.
Y, por más que le pese a mi madre, una de las personas que más admiro en esta jodida tierra por su fuerza interior y su carácter (gracias, Fary, por haber querido que heredase su carácter), gracias a esta extraña vida semi independiente que he podido recibir, soy como soy hoy en día, y me alegro de ser así.


Así que... Sí, han sido unos días duros. Pero nadie dijo que madurar fuera fácil.


Ya sé que no tiene nada que ver con la entrada, pero llevo 2 semanas escuchando a Lady Gaga y a raperos insufribles por culpa de la canija, así que me apetece escuchar una guitarra amiga, y hoy estoy de música melódica, así que me decanto por esta canción.