29 abril 2009 | By: Denebola

El mundo visto desde la boca de una jarra de cerveza

Sí, sales de trabajar, y cogerías a tu jefe (o similar) por el cuello y lo estrangularías... A día de hoy, sólo lo harías si supieras que ya te ha pagado. Como trabajo en administración, sé a ciencia cierta que podría haberlo hecho hace 2 días exactamente.
Lo grave empieza cuando esa sensación se produce a diario.
Cuando sales tan encabronado que matarías, que no volverías al día siguiente. O que, si volvieras, serías una bestia parda (de eso creo que en cuanto pueda, os hablará mi angelito) a lo demonio de Tazmania, arrollando con todo, el tema es no llegar a casa con semejante encabronamiento.
De ahí nacieron las cervezas terapéuticas.
Empezaron un lunes, después del san domingo de resaca, ese día que es tan jodido enganchar, que no te apetece nada currar, y que, por A o por B, acabas encabronado, sales del curro con ira acumulada (tanto en mi caso como en el de mi angelito, currar al lado de Vader o del clon mezcla de Iván de la Peña y Mr. Propper, no es agradable... Y sí, esa similitud se la puse yo al jefe de mi amiga, en sus narices. He de decir que no se atreve a hablarme... Es lo que tiene ser un calvo y gordo acomplejado. Y si lo único que le falta es decir un "gggggggggggggjjjjjjjjjjjjjjjjjjrch, ay, omá qué rica!", apaga y vámonos), y necesitas escupir todo lo que llevas dentro antes de llegar a casa para no echar fuego por la boca.
Luego, los sms de auxilio entre semana, aparte del lunes, se hicieron muy populares...
Hasta que ya es a diario, y no puedes llegar a casa sin haberte desahogado.
La crisis es muy mala.
Y tener un jefe que, sabrá de muchas cosas, pero de gestionar su empresa, nanai, caballero, y te ves hasta las cejas de mierda día sí y día también, y te dan ganas de plantarte en ese despacho cutre (en el caso en que lo haya, y no sea una oficina en la que lo tienes a menos de medio metro a tu derecha, como es el caso de mi angelito), ponerle cara de póker, ésa que te da el haberte bebido un cubata cargadito, y decirle: "¿Sabe qué le digo? Que ya no me apetece seguir trabajando aquí. Tan cogido por los testículos estoy yo porque me paga una puta nómina rastrera, como usted por mí, que yo le hago un trabajo que, póngase a enseñárselo ahora a otro... ¿Me tramita los papeles del paro o tengo que ser muy zorra? No se lo he demostrado nunca, pero también sé...".
Y ésa no es Dene.
Es Dene encabronada.
Es diferente.
Y mañana he de dar la gran noticia... Pero aún no he cobrado... Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaay, que Vader es muy puta. Lo veo vestido de colorines subido en la carroza del orgullo gay.
Y tengo una cosita dentro que me dice que éste no es mi sitio...
Un dolorcito en el pecho. Que tira y tira hacia adentro. El mismo que me impulsa a ir a ese despacho y dejarle ver a Vader que a mala virgen no me gana.
Tengo esa misma sensación todas las tardes a 5 minutos de acabarse mi jornada laboral.
Pero pienso en esa Ambar fresquita... Ésa que me hace descargar toda la ira que llevo dentro cuando cruzo ese portón.
También es verdad que llegará un día en el que sabré a qué sabe esa Ambar que diga: "Ya no ves más a toda esa Corte Celestial... Te esperan más lejos"




Se la dedico a Vader... "Shut your pretty mouth"...
Me gusta más la versiónm de Metallica que la de los Misfits. Qué le vamos a hacer...

Estoy guerrera. Es lo que tiene la primavera... Me altera las hormonas. Y me dijeron por ahí que encabronada tengo mucho morbo. Ahora mismo debo de llevármelos de calle. Pero soy fiel a mi Ambar.

Break point for Ñeka.

2 comentarios:

Elros dijo...

Lleva mucho tiempo así... No se a que espera, la verdad

Pirómano dijo...

Encarecidamente, y les hablo a todos usttedes embriagado por mas dulce de los oros blancos, que escuchen y estén atentos a la letra de esta canción top 1 en la lista piromaníaca:

Los planetas - Un Buen DíaMe he despertado casi a las diez
y me he quedado en la cama
más de tres cuartos de hora
y ha merecido la pena
ha entrado el sol por la ventana
y han brillado en el aire
algunas motas de polvo
he salido a la ventana
y hacía una estupenda mañana.

He bajado al bar para desayunar
y he leído en el marca
que se ha lesionado el niñato
y no me he acordado de ti
hasta pasado un buen rato.

Luego han venido estos por aquí
y nos hemos bajado
a tomarnos unas cañas
y me he reído con ellos.

He estado durmiendo hasta las seis
y después he leído
unos tebeos de spiderman
que casi no recordaba
y he salido de la cama
he puesto la tele y había un partido
y Mendieta ha marcado un gol
realmente increíble
y me he puesto triste
el momento justo antes de irme.

Había quedado de nuevo a las diez
y he bajado en la moto
hacia los bares de siempre
donde quedaba contigo
y no hacía nada de frío
he estado con Erik hasta las seis
y nos hemos metido
cuatro millones de rayas
y no he vuelto a pensar en ti
hasta que he llegado a casa
y ya no he podido dormir
como siempre me pasa