30 noviembre 2010 | By: Denebola

De luchas entre el ángel y el demonio

No, yo no soy de las que piensan que cada año que cumples es una tortura y van contando hacia atrás. Tampoco creo en esos tópicos de la crisis de los 40, etc... No. Yo soy de las que piensan que hay una edad para todo, que todo llega a su tiempo y te enseña algo.
En la infancia creo que es cuando somos más felices. Nada nos preocupa, nada nos amenaza, no tenemos obligaciones y las pocas que tenemos son más una forma de pasar el rato y divertirnos que otra cosa.
La adolescencia... Uff, jodida adolescencia... Sí, se pasa mal, pero, al fin y al cabo lo único que hacemos es descubrir el mundo, descubrirnos a nosotros mismos y encontrar dónde encajamos en todo el desbarajuste de mundo que tenemos montado a nuestro alrededor. Por eso se pasa tan mal... Supongo.
Y luego llega... Todo lo demás. Coger la vida como viene y empezar a vivirla conscientes de todo lo que nos rodea, lo bueno, lo malo, las responsabilidades, las obligaciones, las alegrías, las penas... Y lidiar con ello, que no es nada fácil, porque realmente nunca dejamos de aprender, nunca dejamos de conocernos, sólo que con la carga adicional que antes no teníamos.


Me viene al pelo esa frase de Carrie en Sexo en Nueva York 2 de "Los 20 son para disfrutar. Los 30 son para aprender... Y los 40 son para pagar las copas".
En realidad, aún no sé para qué son los 40, pero sí es cierto que los 30 son para aprender.
Apenas he entrado en la década y creo que está siendo uno de los años más duros. No puedo más que preguntarme cómo serán los que vienen...
Sí, tengo muy claro quién soy, cómo soy, qué quiero, cosa que, aunque se dice a menudo, es bastante complicado, y todas esas cosas que empiezas a preguntarte con 14 años y en muchos de los casos nunca terminas de contestarte.
Pero, como siempre he dicho, el peor enemigo de una persona, es uno mismo, y aprender a lidiar con tu soledad es tremendamente difícil. Pero no hablo de la soledad como esa sensación de vacío, de incomprensión, de ausencia.... No, no, hablo de la soledad como individualismo, como indivíduo dentro de un grupo, o grupos, o como coño quieran llamarlo, al fin y al cabo me refiero a los grupos sociales en los que nos desenvolvemos cualesquiera que sean los motivos que nos lleven a formar parte de ellos.

Y perdónenme si sueno muy técnica o muy fría, defecto de forma...

Me refiero a mantener nuestra esencia intacta cuando los entornos en los que nos desenvolvemos no son precisamente favorables, a seguir siendo uno mismo, a la lucha diaria por no dejarnos llevar por los intereses de los demás, a no caer en la comodidad y acabar siendo una simple marioneta de cualquiera. Y como ya he dicho, nuestro peor enemigo, somos nosotros mismos, y nuestro diablillo y nuestro angelito están en constante batalla, igual que nuestra razón y nuestro corazón, y a veces las decisiones que tomamos no son las mejores para el resto del mundo, incluso son muy duras para nosotros mismos, pero sólo nosotros sabemos por qué las hemos tomado y por qué razones estaríamos dispuestos a cambiar de idea o a dejar nuestro camino o forma de actuar.
Sí, ya sé, "lo que digan los demás te tiene que dar de lado". A veces es muy sencillo, otras, no tanto. Cuando esas decisiones implican un sacrificio que tienes que hacer tú, pero que los demás ni están dispuestos a aceptar y ni siquiera a entender, cuando esas "demás personas" te importan, aunque sólo sea un poco, es duro y jodido seguir adelante con tu decisión.
Y en ese caso, te sientes solo, como indivíduo. Tienes, por decirlo de algún modo, en tu contra, la incomprensión del resto del mundo, y a ti mismo. Porque, a veces, ese precio, ese sacrificio, pesa demasiado, más de lo que en realidad es. Lo vemos tan pesado, incluso demasiado para nosotros mismos, porque no vemos la recompensa que hay detrás, que al fin y al cabo, es la meta que nos ha llevado a tomar esa decisión.
Puede parecer algo trivial lo que estoy escribiendo, algo que piensen que ya tienen aprendido. Puede ser. Pero cuando uno está solo, tanto en el concepto de ausencia, como en el de individualismo, no es tan sencillo. Cuando no tienes nadie en quien apoyarte o incluso nadie que pueda comprender mínimamente tu situación, lo único que te mantiene firme en tu decisión son las fuerzas que te proporciona tu propio orgullo.
Gracias a Fary, de eso estoy bien dotada.

A eso me refiero.


Aunque creo que se les habrá quedado cara de póker. Tal vez habría sido más digerible este ladrillo de entrada si les hubiera puesto un ejemplo concreto, pero, tengo tantos... Si piensan en sus propias experiencias, quizás entiendan lo que he querido decir con estas palabras.
De cualquier modo, no espero que nadie lo entienda. Aunque no les negaré que sí me gustaría que alguien contestase a la entrada con algún comentario serio, para variar. Aunque no soy tan ingénua como para esperar que pase.


Y ahora, este indivíduo, se va a luchar con sus responsabilidades y sus obligaciones y sus incomprensiones.

PD.- Jodidos culerdos...

2 comentarios:

Elros dijo...

No tengo ni repajolera idea de esa agrupación de los 20, 30... Siempre me han sonado a excusas.

Desde que uno aprende a pensar por si mismo y se desvincula del rebaño, debe empezar a pensar en que quiere. En cualquier aspecto de la vida. por desgracia me desvinculé a una edad tempranita, con lo cual eso de la "soledad" empezó a sonar por mi cabeza. Tampoco le hice mucho caso, aunque el grupo no me entendiera. Tampoco los planes que tracé sirvieron de mucho, han sido un completo fracaso.

Por suerte, empecé a conocerme un poco y saber como soy. La palabra que más me gusta es "rarito". Ya hace unos años, supongo que busqué las cosas más practicas, con una senda llena de curvas, pero que me gustaba donde llegaba. De momento, en el aspecto profesional la sigo. He dejado a un lado lo que más me gustaba, me he puesto donde más mal lo pasaba, y acerté en parte. Ese cambio no fue entendido tampoco, me dijeron que estaba mal de la cabeza, etc etc etc... Tampoco les logré, ni he logrado, explicar como funciona mi mente. Es rarita.

En el aspecto personal/sentimental.. De pensar lo que quería, a saber lo que quiero hay una gran diferencia. Sé lo que quiero, aunque a veces se pase un poco mal. Y sé lo que hay, es complicado. Pero es lo que quiero. Ahí no hay soledad que valga, si no hoy, mañana, y si no pasado... Va a pasar, tiene que pasar. Bueno, pasará. NO es que sea positivo... Simplemente es lo que hay, llámalo cuestión de fe.

Y aunque eso solo lo comprendan 1-2-3 personas, creo que son muchas y pocas a la vez. Muchas porque conozco a poca gente, pocas porque pienso que no saben ni entienden mi estado, lo cual me hace pensar que no, no lo han vivido con la intensidad que lo merece... Lo cual es penoso.

Otra cosa, es que me conozco un poco, y aun me sorprendo de mi mismo... Es agradable no terminar de conocerte nunca...


Supongo que no hablabas de eso, pero me apetecía comentarlo... Mejor en tu comentario que pisarte semejante entrada.

Denebola dijo...

Sí que hablaba de eso.
Y de lo anterior.
Hablaba de todo, simplemente usted le ha dado una perspectiva más particular, más concreta, le ha dado una forma. O por lo menos, más forma de la que le he dado yo.

Aunque sí que me refería más a lo que le pasa a uno por la cabeza y por el corazón cuando camina a contracorriente.

En cuanto a lo de "cuestión de fe", supongo que todos cometemos actos de fe dando por hecho que el futuro va a ser de una forma. Al fin y al cabo nadie sabe a ciencia cierta qué puede llegar a pasar...

Y puede pisarme la entrada cuando quiera, ya lo sabe.