18 noviembre 2010 | By: Denebola

A tout le monde

No pueden ni imaginarse lo liberador que resulta sentir el aire y el frío de la calle en la cara, y lo gratificante que resulta ver un rostro humano de alguien en tu misma situación, cuando tu mundo y tu vida se limitan a las mismas 4 paredes todos los días, una pantalla de ordenador y folios, muchos folios; hiperbólicamente les diré que el Amazonas desaparecerá por mi culpa...

Por razones que no vienen al caso, he decidido salir a estudiar a la biblioteca del barrio. No es que la de mi facultad no me guste, que también, es más porque me gusta estudiar sin que el de al lado se te coma los folios ni te mire con brillo asesino en los ojos cuando dejas el boli en la mesa.
Ha sido extraño y a la vez agradable volver a la misma biblioteca que me vio pasar desde la Selectividad hasta prácticamente el fin de carrera... Algún crío preparando los trimestrales, los mismos abuelos de entonces pegándose por coger primero los periódicos, la misma bibliotecaria enjuta y cascarrabias, el mismo conserje cheposo...
Y todo esto me ha hecho pensar. Y mucho. No sé qué me pasa, llevo ya varios meses tratando de no venirme abajo y al final ha resultado inútil, porque a veces es preciso caer para volver a levantarte más fuerte y, si me apuran, hasta invencible; y así llevo ya más de medio mes, hundida en el fondo, tratando de buscar la causa y la solución para conseguir salir a flote y retomarlo todo. Y no, no he encontrado ni el motivo, ni la solución. Quizás sea más complejo de lo que espero. Pero he llegado a una conclusión, y esque, aunque no sé el por qué, sé que me he estado comportando como una niñata, o al menos, pensando como tal, y ni me gusta, ni soy así, por lo que he decidido coger el toro por los cuernos y continuar con mi vida tal y como la he ido modelando sin pensar demasiado en porqués, ni en queserás, ni ysis, ni nada. No, no sé por qué siento que mi vida va mal, tampoco sé qué me espera dentro de un par de meses, ni qué habría pasado si no me hubiera metido en este berenjenal de vida, ni por qué aquélla de allá hace cosas que no están de acuerdo con sus palabras. En realidad, no sé nada. Pero, ¿saben lo que sí sé? Que no me gusta cómo estoy viviendo, cómo actúo, y eso no lo va a solucionar nadie por mí, así que, me voy a dejar de lamentos, que sí, a veces desahogarse está muy bien, pero ya me he cansado hasta yo, y esto sólo lo puedo arreglar yo.

Y para empezar a arreglarlo, tengo que pedir disculpas a quien quiera que me lea por tan lastimeros posts propios de una niña de 15 años. Y entonando el mea culpa, les dedico a Dave Mustaine.



Y ahora les dejo, que tengo mucho que hacer y mucho que estudiar, y aunque me duele la cabeza horrores, más me duele mi orgullo.

Un saludo.

1 comentarios:

Elros dijo...

Anda, yo tb he vuelto a "mis raíces" no hace mucho... Ha cambiado un poco, pero joder... muy poco