01 febrero 2010 | By: Denebola

La noche es muy mala... ¿no? Sí...

Traté de escribir sobre esto el viernes por la mañana antes de irme a casa de mis padres. Pero no me daba tiempo... También es cierto que, como me fui sin dormir, el escribir, se me hacía más espeso. Claro, que decir lo que quería, en 30minutos... Es poco.
Es muy triste.
Ligar, a cierta edad, debería ser un arte... Lejos de serlo, es lo más patético que he visto.

Tanto por el género masculino, como por el femenino.
Alguien cuya edad de nacimiento, según su DNI, y de género femenino, debería tener la malicia suficiente para saber qué tiene delante, se topó con la horma de su zapato. La soberbia hecha persona. Al principio, funcionaba, saltaban chispas, el tira y afloja, era evidente... Hasta su hermano metió baza. ¿Cómo una mujer que es lo más parecido a Moby Dick le dice a alguien que es un mierdas cuando se lo quiere ligar?
Mí no entender...
Un amigo, rondando los 40, más bien pasándolos, sí, de espíritu joven, un cuerpo, que el mismísimo equipo de la selección española de waterpolo soñaría con él, tras 1 año con la novia, corta con ella, y vuelve a su rutina de 'chica-viernes', 'chica-sábado', y si me atosigas, 'chica-domingo'. Y como él, otro amigo de mi edad.
Están bien las "épocas negras", no digo que no.
Te enseñan a valorar, tanto lo que quieres, como lo que no. Y también a saber que es lo que no te gusta de ti mismo.
Pero entiendo que eso es una lección que debes aprender de adolescente. No a los 30. Ni a los 40.
Tampoco me gusta la actitud de un amigo (y digo amigo, porque hasta hace bien poco, lo apreciaba), el atormentado, su desdicha porque sus padres llevan varios años divorciados, es la mejor excusa para no poder tener una relación, y últimamente, ni siquiera una actitud normal; todo se le tiene que perdonar porque está en un mal momento... Coño, lleva así 'muchos malos momentos'...
Y hoy he vuelto a hablar con alguien con el que pasé muchas horas hace mucho por motivos llamémosle laboral-ociosos, al que aprecio, y donde antes era una amiga, ahora soy un polvo más. Sencillamente porque la vida me ha hecho más dura y le gustan las mujeres que dan caña, obviando la información de que no estoy libre...
¿¿Perdón??
Mí no entender...
Ha ido a dar contra un muro.
Menos mal que el jueves encontré a mi 2º angelito... Ha estado ahí, pero hasta hace muy poco, no me había dado cuenta. Es igual que yo. Me jode hablar con él, porque me dice lo que no quiero oír tal y como me lo diría yo. Por eso lo mataría, y por eso lo aprecio tanto. Es extraño hablar contigo mismo despreciando tus ataduras emocionales, sobretodo cuando soy totalmente emocional... Quizás, aunque lo colgaría de la punta de la torre más alta del Pilar, lo aprecio. Porque por lo menos, tiene los huevos suficientes de decirme lo que piensa aunque sabe que le cruzaría la cara, aunque nunca lo haría... Es brutalmente sincero.
Me gusta la sinceridad. Perdonaría cosas imperdonables si las supiera de la mano del pecador, o de quien tiene el valor de decir lo que ve (a veces no más pecador que el que uno ve en su espejo)
¿Será mi alma gemela?
Yo creo que sí.
Claro, que cuando lo observo desde lejos, me doy cuenta de la imagen que doy yo desde fuera.
Me gusta tenerle cerca, es como un filtro. Y como ver al resto del mundo cómo reaccionan conmigo. Es un espejo, un espejo que habla. La única persona a la que dejas que te diga semejantes barbaridades, porque... Internamente ya te las dices tú.
Cuando le dije lo que pensaba hacer, desanimada, pese a su sonrisa triste (exactamente la misma que la mía), me dijo, literalmente: "¿Y qué cojones haces aquí? Véte. Y que no te vuelva a ver". Exactamente lo que me habría dicho yo.
También él tiene sus problemas, y yo le dije lo que no quería oir. Tal como hace él conmigo.
Pero creo que no le volveré a ver.
Me jode perder un angelito.
Pero aún tengo al otro. Al que jamás me ha abandonado.
Es diferente.
La noche maña es un horror...
Sólo saco 2 angelitos en claro. Uno echa a volar (o lo haré yo).
Pero sólo hay una cosa que me llena tanto que... Nadie entiende, con lo cual , paso de explicar. Y como esta entrada va de explicar lo que me encuentro por la noche...
Ya lo dije una vez. Lo tiene todo... Es... Como dijo un amigo de mi padre: es la hostia.
A mí, su sólo recuerdo, me hace sonreír...
Yo no quiero un alma gemela.
Quiero un alma complementaria.

2 comentarios:

spiccoli dijo...

Difícil hallazgo el que quieres encontrar. Yo antes hacía esto, lo intelectualizaba todo hasta que acababa harto de comerme la cabeza. Ensayo y error. Si funciono con alguien, es decir: soy feliz con esa persona porque la quiero, me aporta muchas cosas que no tengo, me siento cómodo afectivamente, me revoluciona y en definitiva la cosa funciona más o menos igual para ella... Para adelante. Si no mejor a otra cosa.

Denebola dijo...

Me parece que no me he explicado bien.
No busco nada, ya lo tengo.
Es simplemente una enumeración de lo que puedo llegar a encontrarme un sábado por la noche.
Para bien, y para mal.