18 noviembre 2009 | By: Denebola

Sexo. ¿Aptitud o actitud?

Siempre he pensado que el sexo es cuestión de actitud, y no de aptitud...
Suponía que el ser humano es un animal, y que el animal fecunda por instinto, por lo que, el hombre (y cuando digo hombre, me refiero a la especie humana, tanto hombre, como mujer) folla y sabe hacerlo en cierto modo por instinto. Sí, es cierto, la primera vez, no sabes por dónde te da el aire... Pero te guías por instinto, lo que te proporciona placer, o no.
Pero ya no lo tengo tan claro.

Es vox populi que, cuando un grupo de mujeres se reúne a hablar de sexo es lo más parecido a un akelarre. He de decir que, cuando un grupo de hombres se reúnen a hacer lo mismo, es lo más parecido a una convención de cromagnon.
Si nos ponemos a generalizar... Hay que ser sinceros, y aceptar las críticas y exageraciones.
En fin, bajo mi condición de mujer, he presenciado varios akelarres. Y también varios akelarres improvisados en medio de la noche.
En concreto, me han impactado varios. Y me hacen dudar sobre la cuestión de si el sexo es cuestión de actitud, o de aptitud... Tanto desde el punto de vista femenino, como desde el masculino.

Aún recuerdo esa noche en la que, llamémosla Mrs.Burns (me voy a dedicar a poner sobrenombres lo más acordes a su personalidad sexual, según tengo entendido por terceras personas), con un ciego considerable, con su novio a 1m escaso de mí, y sabiendo que, a esa persona, además de haberla calificado varios amantes como "palo d escoba", no hace falta decir por qué, sexualmente hablando, esa pregunta se la había hecho a varias personas antes que a mí, una de ellas, sentada a mi lado, me preguntó, literalmente: "Oye, Dene, tú que no tienes ningún tipo de tabú con esto... ¿Cómo se folla poniéndote encima?". Se me quedó cara de póker. ¿Cómo coño una mujer hecha y derecha de 29 años me podía estar preguntando eso? Sabiendo, además, que le había hecho la misma pregunta a la persona que es considerada más dominatrix entre mis "amigas" (luego supimos que es todo leyenda, y que la mandó a la mierda), y a la persona que tenía al lado, que en su día vivía en Sudamérica (sí, señores, llamada intercontinental para saber cómo una mujer ha de moverse poniéndose encima... Lamentable). La miré con cara de incredulidad, pensando que era todo una broma. No, no lo era, su cara era todo curiosidad, afanándose por coger apuntes mentales. Quería aprender... Volví mi cara hacia la persona que ya le había dado instrucciones, cuyo gesto decía "Va, valiente, sorpréndeme, a ver qué cojones le dices, que me quiero reír".
"Mira, cariño, todo depende de quién tienes delante, y qué te apetece. Es cuestión de aptitud. Si esa persona te inspira ponerte encima, hazlo, pero sólo si te apetece. Si no, no. Y no te preocupes, lo demás saldrá solo. Aunque he de decir que a veces hay problemas técnicos... Si no se puede, no se puede"
Lo que me extrañó fue que la muchacha en cuestión me saca bastante... Y muchísima más carrera sexual. Lo jodido fue que, la conozco, y me dio una grima superlativa, porque sabía que esa noche, mientras ella se pusiera encima, no iba a disfrutar libremente del sexo, que es de lo que se trata, sino que iba a sacar su libreta mental de apuntes, y mientras el chaval estuviera al lío, ella estaría pensando en sus amigas y lo que le habríamos dicho... NO, joder... ASÍ NO. Cuando follas, no piensas, disfrutas, no piensas en nada, sólo ves, sólo estás tú y él, sólo quieres hacer que esa cara de placer siga ahí... Si piensas... Has muerto.

Otra confesión, bastante desagradable, por cierto, se trató de la primera vez de... Llamémosla Colmillitos. No sé si recordarán ustedes su primera vez, yo sí. Una mujer se deja hacer por el simple hecho de que no sabe por dónde sopla el cierzo. Confías en que la otra persona sepa por dónde anda. Pues aquí, a la señorita, siendo 2 veces más que el chaval ,físicamente hablando, tanto a lo largo, como a lo ancho, y con una edad muy avanzada para andar haciendo el gilipollas, le dio el punto por probar qué era eso de ponerse encima... Evidentemente, no supo qué hacer en esa singular pose, y dada mi propensión a hacerme imágenes mentales, que en esa ocasión, la maldije, le habría dado el pésame al pobre chico, porque una cosa es tener tus curvas, y otra cosa es fagocitar. No contenta con eso, quiso saber qué se sentía procurando una felación... Al margen de que, una cosa es hacerlo y otra cosa es SABER HACERLO, le darán su más sincero pésame al pobre chico cuando sepan que le pegó un mordisco como la Catedral de la Seo de Zaragoza. Cuando lo contó, me dolió el alma. Hay que saber qué tienes entre manos... En ese caso, entre los labios.
Y, oigan, encima se reía. Me gustaría saber qué opinaría de un señor mordisco en el clítoris...
En este caso, fue cuestión de aptitud.

También recuerdo la anécdota de Willy, el irlandés loco de los Simpson. Pueden hacerse una idea de su actitud y su físico. Y de lo salvaje del polvo que escuchamos todas en cuestión (envidia pura... Bueno, yo no.. Mi vecina da fe)... Pero la cosa se torció cuando a ella se le ocurrió ponerse encima. Se quedó literalmente dormido... Sí, suena a broma, pero no. Me imaginaba lo que sería tener a un hombre debajo de ti, poniéndole ella todo el entusiasmo y... ¿?EH?¿ Frito... Lo contaba entre frustración y broma. Tenía explicación: era narcorépsico... Esas cositas se avisan, queridos... En su lugar, aprovechando la coyuntura, le habría cruzado la cara....

También he de decir que el alcohol no es buen compañero. Para nosotras tampoco. Y advertir que, igual que hay mujeres que se desviven por tener a un hombre a su lado, queriendo ser mujer-florero, existe su homónimo masculino, y también se aprovechan de pobres víctimas que no saben dónde se meten, ni dónde andan. Después de ver cómo Milhaus (sigo con los sobrenombres) se intentaba hacer con una mujer extremadamente borracha, y sabiendo, a día después, que cayó, a los días, después de que ella le evitara y maltratarse para que dejara de acosarle, evidentemente, porque fue un error fruto del alcohol, él, se le acercó y le dijo, literalmente: "¿Por qué no quieres hablarme? ¿Esque no te follé bien?"
Aparte de lamentable, patético y arrastrado, es el mejor ejemplo de aptitud.

En mi opinión, dar placer, proporciona placer. En mi opinión, se trata de qué te apetece hacer con y a quien tienes entre tus sábanas. Sí, yo me he aburrido sexualmente hablando. No sé si es porque soy exigente o sencillamente porque sé disfrutar del sexo en el sentido de que, cuando cae la ropa, caen los tabús. No es una rutina, es deseo.
Miren a quien tienen en frente y prengúntense qué les apetecería hacerle. Y no qué les apetece que les hagan. Eso es egoísta. El sexo es dar, depende de lo reciban sabrán si esa persona merece la pena o no. Sexualmente hablando.
El sexo es una faceta muy personal que sólo se le descubre a las personas que a uno le importan. Dice mucho de uno mismo, y sólo conoce esa persona que penetra en el interior de uno mismo, en todos los sentidos, físico y mental. Sentirse totalmente liberado sobre lo que te apetece hacer con una persona es algo difícil. Mucho. Cuando encuentras a la persona que te entiende al 100% entre las sábanas, por lo general, te entiende también en el resto de aspectos.
Desnudarse al completo.
Pero no confío en que nadie entienda mi posición...
Tengo demasiada suerte.

Ustedes piensan que es cuestión de actitud o de aptitud?

La Ñeka.

2 comentarios:

Richard dijo...

k rico me gusta el sexoo

Elros dijo...

esto ya lo hemos hablado..

Y este debe ser gitanillo....el Richard