23 marzo 2009 | By: Denebola

Time is over

Esta mañana sonaba la canción y me ha sonado distinta...
Echaba de menos al Romano, es cierto. 2 semanas de baja, te hacen echar de menos muchas cosas. Medio mes... Casi nada. Subir en su Meriva con el heavy a todo trapo, berreando a las 8 de la mañana, con la voz rota de las birras de la noche anterior, cigarro en mano... Lo echaba de menos. Le echaba de menos. Mi gran hermano mayor. Y más esta semana, con lo que he tenido que sufrir, que sólo yo lo sé (ya me he preocupado yo de que tan solo mi angelito lo supiera... Desagradable experiencia)...
Ahora ya, tan solo una anécdota más para que no me vuelva a pasar en el futuro. Ya tengo a mi guardaespaldas para lo que me queda en el convento..."A partir del jueves me subiré a las 6, me hace falta la pasta. Me jode no subir con la musiquilla, con nuestras paridas y el cigarrito... Te voy a echar de menos". Joder... Si él supiera lo que tengo en mente. Me duele. Me duele no poder decírselo ya.
Sin duda será el primero en saberlo.
Este fin de semana fue la excusa perfecta. No me dieron mucho tiempo, la verdad.
A primera hora del domingo, mis labios pronunciaron sin ningún tipo de miedo las palabras que yo tanto me había resistido a pronunciar por temor a la respuesta de una de las personas que más influencia había tenido sobre mí...
Vi la única oportunidad durante todo el fin de semana, ése que había escogido para el gran día, y que no me habían dejado ni un minuto para sentarles y decirles lo que pensaba. Y no hizo falta. Fue de lo más natural... Las palabras salían de entre mis labios casi sin darme cuenta.
Como ya le dije a alguien, no debería ser tan difícil decirles lo que siento y pienso. Y realmente, no lo fue.

Gracias por haber pensado en mí. Sé que fue por el apoyo que recibí vía... Digamos, telemática. Por decir algo.


Y esas gracias, tienen nombre, y apellidos. No hace falta decirlos. A quien le pedí fuerzas, sabe a quién me estoy refiriendo.


Mi sorpresa fue que, de la respuesta de las personas que yo estaba segura de recibir, fue totalmente la contraria.


Recibir una palmada en la espalda y un empujón de cierta persona, ha sido lo mejor que he recibido. Mi mejor regalo. En cierto modo, ver en los ojos de mi padre un "No te vayas, por favor, aún sigues siendo mi niñita, pero no te puedo negar que despliegues tus alas", también ha sido un regalo... Sigo siendo su niñita... Esa enana con el pelo largo, lacio, pizpireta, parlanchina, a la que le echaba la bronca porque era incapaz de memorizar la tabla del 4 en ese comedor del ático y salía corriendo a esconderse debajo de la cama porque había dejado la cocina echa unos zorros al estornudar delante del Cola Cao y le perseguía su progenitora zapatilla en mano... Y la que se quedaba embobada viendo a Coco y Espinete con el bocata de salchichón...
Sigo siendo su niñita. A pesar de decirle que nuestros caminos se separan definitivamente. A pesar de explicarle que quiero hacer lo que hizo él con 23 años, irse a Francia con su mujer, solo que sola... Bueno, yo tengo angelito.
Vi el miedo en sus ojos.
El miedo de sentir que no me va a poder proteger más. Si él supiera que llevo 12 años valiéndome por mí misma... Pero un padre, es un padre, y con una hija, está dispuesto a sacar la recortada en el momento que haga falta. Conmigo, aún no ha hecho falta... Quizás mi gran error fue no dejarles ver que soy más independiente de lo que ellos piensan. ¿Mi gran error, valerme por mi misma? ¿Ocultarles preocupaciones que no eran lo suficientemente graves como para que ellos tomaran parte y poderlas solucionar yo sola?
Quizás, no. Después de esto, lo sé. No ha sido un error.
Pero, después de esto, sé que el error no ha sido tan grave, tan sólo me ha hecho sonreír más ampliamente. Tengo unos padres que, joder, no me los merezco. Y así se lo dije. Lisa y llanamente. Espero que haya sido el mejor regalo del día del padre que hayan tenido...
Y quizás por eso la reacción que he visto ha sido, por una parte de darme las alas que necesitaba, y por otra, la de las lágrimas internas de saber que no pueden cortarme las alas ya a estas alturas he desarrollado...
Sí. Ha sido un regalo. Para ambas partes.

Adoro esta esta estatua. Adoro ese parque. Adoro esas alas. Y adoro ese ángel.... caído. Porque nadie somos ángel. Porque todos hemos caído. Y porque ójala mi ángel sepa lo que es la tentacion y sepa comprender por qué yo caí y volveré a caer en ella. Porque mi tentación tiene nombre.

De lo que estoy segura es de que tengo unos padres cojonudos.
CO-JO-NU-DOS.
Sí, hay que saber llevarlos. Pero... Como a todo el mundo.
Nadie somos fácil.
Yo tengo un carácter tremendamente fuerte, y sin embargo, creo que soy fácil de llevar... Mientras se me digan las cosas claras. Odio que me mientan. Son los genes. Lo heredé de mi progenitora. Y Fary sabe que adoro esa cualidad...


Felicidades a todos los padres. Tardíamente. Padres verdaderos, o de pega.

Porque Dios sabe que no hay más padre que el que te hace persona, el que te cuida... EL QUE ESTÁ DISPUESTO A SACAR ESA RECORTADA POR TI.


Felicidades a los JOSE, y a los que se sientan padres.


Los quinillizos reclaman a su papi.

3 comentarios:

Elros dijo...

No sabe cuanto me alegro... Aunque se "pierda" en parte....

Eric dijo...

Enhorabuena!!

¿Ves cómo no fue para tanto?

Yo también me acordé mucho de mi padre, aunque no se llame José y aunque tenga un nombre ridículo, no sabéis lo que echo de menos al puto yankee.

Denebola dijo...

Para nombre ridículo el de mi padre...

He de decir que las reacciones fueron totalmente sorprendentes para mí. Ambas. Y a mi madre me habría gustado echarle en cara un par de cositas... Pero ya que las cosas iban por buen camino, me tragué las ganas de liarla parda. ¿Para qué?...

Aún tardaré en desaparecer un poco, ahora viene lo complicado: organizarlo.
No se librarán tan fácilmente de mí...
Y tampoco creo que mi etapa de desaparición sea muy larga.

Sé que no saben vivir sin mí... ;)
Y, negaré haber escrito esto (este mensaje se autodestruirá en 3 segundos, o diré que lo escribió un mono rabioso y radioactivo), yo tampoco sin ustedes.

:)