11 marzo 2012 | By: Denebola

Playmobil 2012

Quería hacer una cosa por el cumpleaños del Playmobil, pero no ha sido posible. Mi portátil se me niega en redondo. Cosas de la informática de electricistas, que dicen los que están metidos en el ajo.
En fin, va a tener que conformarse con el método tradicional de felicitación.
Este año no ha habido ninguna hecatombe mundial por el 11-M, día en que nació aquí mi compañero de blog, nótese la ironía. Debe ser porque ha dejado a un lado al Playmobil pesimista y bastante cenizo, y ahora, como dice él, está loco. En realidad, unas pocas neuronas sí que le juegan al pinball en el cerebro, sí.
Pero bueno, ¿qué esperan? Con 24 añitos es lo que uno debe hacer.
Felicidades, Playmobil.
Los 24 es la edad de empezar a vivir y disfrutar de absolutamente todo. Tenga cuidado, que se le puede ir la mano con eso de la diversión y terminar trabajando de gigoló o desfasando al más puro estilo Isi Disi, pero, no se engañe, todos hemos pasado por eso. Bueno, no, yo no, yo soy perfecta.

Hoy ya ha empezado las celebraciones de su cumpleaños. Sí, sí, he dicho empezado, que va a necesitar 2 fines de semana para celebrarlo como dios manda, estilo boda gitana, celebración non-stop. ¿Ven a lo que me refiero con eso de la diversión?
Él dice que hoy se iba de barbacoa, pero yo tengo un documento gráfico que prueba que miente vilmente:




Y ahora, siendo seria, sólo un poco, decirle que espero que sus 24 sean tan buenos como lo fueron los míos. No los desperdicie, sólo pasan una vez, aunque ya sé que ha empezado a hacerlo antes de que hayan llegado. Siga así, va por buen camino.

1 comentarios:

Elros dijo...

Bueeeno... dos fines de semana no... pero empecé el viernes pasado... y terminaré... bueno si, 7-10 días mas o menos, lo que permita el dinero que me queda.

Me gusta la idea que mi pesimismo puede producir tragedias a escala ya no local, ni comarcal ni estatal... Mundial. Que el gobierno me trate bien o les queda un año de vida, pondre mi pesimismo contra ellos dentro de un año... Y que pase lo que su Dios quiera.