28 agosto 2010 | By: Denebola

Yo y el mundo

Una de las cosas que nos diferencia de los animales es nuestra libertad para poder elegir y ser conscientes de ella, de que estamos eligiendo racionalmente un camino. El libre albedrío. Porque, en realidad, somos libres para elegir, sino, no habría decisiones en nuestra vida, sería todo un camino unidireccional. Desde el momento en que nos despertamos, estamos tomando decisiones. Probablemente nos despierte un despertador para ir a trabajar, porque es lo que tenemos o debemos hacer, pero la elección de levantarnos e ir al trabajo, es nuestra. También podríamos quedarnos en la cama y no ir al trabajo, pero no lo hacemos porque eso implicaría unas consecuencias y una responsabilidad que no queremos asumir. Todo acto de elección implica unas consecuencias, se abre un nuevo camino por el que hemos decidido seguir y sobre nosotros recae la responsabilidad de haber tomado esa decisión, porque, afortunadamente, no estamos solos en este mundo, estamos rodeados de personas que también tienen la misma capacidad de decisión que nosotros y a los cuales pueden afectar decisiones que hemos tomado nosotros.
Sin embargo, el ser humano es tan ingrato, que no sabe disfrutar de la elección que ha tomado. O debería decir sabemos, mejor.
Me refiero a que no somos capaces de ver el lado bueno de todo lo que hacemos, siempre vemos el coste de oportunidad, lo que hemos dejado de hacer para tomar un camino. Estamos contínuamente martirizándonos por lo que pudimos hacer y no hemos hecho sin valorar lo que tenemos, y esque, estamos tan acostumbrados a decidir, que no le damos el valor que tienen a las cosas que nos rodean. Tan sólo las valoramos cuando ya no las tenemos, cuando las perdemos. Siempre estamos mirando hacia lo que no podemos tener. ¿Por qué no podemos mirar lo que nos rodea a cada instante como si fuera la primera vez que lo vemos? ¿Por monotonía? ¿Porque pensamos que siempre va a estar ahí para nosotros? Un día dejaremos la tan odiada facultad y dejaremos de ver a mucha de la gente que nos rodea. Un día nos mudaremos de casa y dejaremos de tener ese increíble parque al que salimos a correr todas las mañanas. Un día se nos estropeará la Play 3 y ya no podremos arreglarla ni comprar otra igual.
Sería increíble mirarlo todo como un bebé que se mira las manos maravillado, como si fuera algo increíble, porque no sabe que esas cositas enanas llenas de dedos que se mueven forman parte de él.
Aún recuerdo aquella vez que me estaba maquillando delante del espejo y alguien se quedó mirándome como si eso que para mí era lo más normal del mundo fuera algo increíble.
Así me gustaría a mí mirar siempre el mundo, como si fuera la primera vez que lo viera.

4 comentarios:

Elros dijo...

En temas personales, siempre elijo lo que quiero y lo que me gusta, sea fácil, difícil, complicado o vaya a ser para largo... Y aunque sea cenizo, intento disfrutarlo, aunque a veces lo vea más negro que el sobaquillo de Abidal.

En temas profesionales, intento elegir lo correcto, o lo que creo que es correcto, sea justo o no sea justo. NO es justo tener que madrugar, pero es lo correcto (y necesario, vaya por Fary).

No creo que sea necesario ver las cosas como si fuera la primera vez, simplemente se trata de no ver la monotonía en todo. Cada día cojo tren, tranvía, autobús.. depende del día. Cada día pasa, pero cada día, el careto del conductor es diferente.Desde un maquineto, a una especie de torrente, y sí, me reí.

Y bueno, mis elecciones... NO me arrepiento de ninguna, haya sido mejor o peor... Elegí lo que quería, a quien quería, y lo mantengo, tanto elecciones personales como profesionales... Sí, ya soy un profesional, pero del montón. En las profesionales creo haber hecho lo correcto para mi, o así lo veo ahora mismo... EN lo personal, elegí bien. Complicado, pero bien.

UN día escribiré de porque, tanto la querida Dene como el grandísimo Play, no eligen ni lo facil ni lo dificil, ni lo justo ni lo injusto... Creo saber ya porque elegimos lo que elegimos y a quien elegimos.

Eso lo escribiré si lo pedís, obviamente... Y no, no me vale que sean dos personas... O lo pedís todos o no escribo, cojones.

Que mal he escrito el comentario, madre mía.

Denebola dijo...

¿Y qué todos pretende que conteste si no nos lee ni Dios?
Además, escriba algo ya de una jodida vez o tomaré el control absoluto de este pequeño universo que es el Rincón Aparte, le pondré corazoncitos, florecitas y lacitos, lo teñiré de rosa, y Barbie presidirá la cabecera del blog. Espero que esta amenaza haya sido suficiente.
Ya sabe, mañana le toca a usted escribir.
Que tengo curiosidad. A ver qué piensa usted de la razón de mis elecciones...

Elros dijo...

Dios? Dirá usted Fary, y no sé si éste toco alguna vez en su vida un ordenador, como mucho nos enviará un comentario mecanografiado.

Su amenaza me la paso por el forro de los mismos, no la veo a usted buscando imágenes de barbie, lacitos y corazones. Si algo se de usted, es que eso, ni con muchas cervezas en el cuerpo, puede pasar.

Y mañana... Buff... Como que no me apetece. Yo escribiré, pero paciencia. Y estudie de una vez, joder.

Denebola dijo...

Es cierto, las buscará usted por mí, se adecúan muchísimo más a su personalidad.
Y como tengo que estudiar, le comentará los post el mismísimo Fary.