07 octubre 2011 | By: Denebola

Cine Ciclo Ibérico (I): Yo hice a Roque III (Mariano Ozores 1980)

Saludos a todos los asiduos a este blog, en mi regreso -si la enorme desidia y procrastinación innatas en mí me lo permiten- me gustaría hacer un pequeño ciclo de reseñas a los grandes clásicos de la filmografía ibérica, siempre y por supuesto, dispensado en pequeñas dosis como los torreznos, que lo poco de Pirómano es suficiente para llenar hasta el estómago más profundo y una sobredosis puede afectar al tracto intestinal de modo orgiástico en una diarrea piromaniaca.


Cine Ciclo Ibérico (I): Yo hice a Roque III (Mariano Ozores 1980)

Don Mariano y punto en boca

Hablar de Yo hice a Roque III es hacerlo de la, probablemente, película más grande de la etapa que conforma el triunvirato Pajares-Esteso-Don Mariano, luz de guía en la filmografía del prolífico director para el fan de Don Mariano, si es que existe alguno más en la vida real aparte de servidor, y no se queda en la típica pose de graciosete pseudocasposo diciendo que las de Pajares y Esteso son la risión como la de Los Bingueros y... y... y... otras... Mientras se coloca las gafas de pasta mirándose al espejo por si se le ha descolocado el arete de la napia.

La película de por sí comienza con un ritmo y un tempo tales como si fuesemos a bordo del Red Bull de Vettel en plena recta y con el Kers echando humo, acuérdense de este afortunado símil cuando visionen el film y posen sus ojos asombrados en ese flamante Renault 5 ataviado con los colores del detergente "Pilón" surcando elegantemente las calles -sorpresón al recordar que en Madrid había descampados- de ese Madrid en plena transición.

La presentación de los personajes y los diálogos se desarrollan como si estuviese escrita por un tal Miguel de Cervantes jamao de tripi Vallecano. Los chascarrillos afortunados por minuto hacen que el flequillo se te ponga a la altura del cogote, sus correspondientes pezonacos sin mediar los cinco minutos de metraje, bajando de revoluciones casi hasta el ralentí cuando y como debe hacerse desatando el libre albedrío de estos dos titanes del humor de tasca en las situaciones más dadaístas, véase la escena de la báscula:



La introducción de Ozores -Antonio- entrada la película y presentado el antihéroe (Pajares, bastante antes de su día de furia) y su samaritano amigo (Esteso, antes de caer en lo suyo...) hacen que el reparto funcione a la perfección como un mecanismo de relojería Suizo. Desde grandes secundarios como Rafael Hernández y Florinda Chico (repartiendo chulería y mala leche como toca con las suegras de las de toda la vida y como Dios manda) hasta el púgil Dum Dum Pacheco con un papelito parodiándose como Kid Botija, échándole bemoles dado el conocido sonadismo y casi falta de veranos de nuestro antiguo campeón.

A partir de aquí tenemos todos los ingredientes para poder hacer la mejor receta de la risa añadiendo un buen puñado de Antonio Ozores adicto a las pipas ataviado de chándal ochentero que llevan los modernos de ahora y con un inenarrable gorro, salpimentado con un antihéroe medio bobo y su amigo, qué digo amigo, ¡¡¡Hermano!!!, más disminuído aún si cabe, y adornado como si del perejil de Arguiñano se tratase -algo que no puede faltar- de las mamellas y su consiguiente felpudazo de la otrora musa Mirta Miller.

En definitiva, Don Mariano nos redescubre y reinventa el género de la parodia haciendo de ésta algo más que eso, un auténtico homenaje primero a Silvester Stallone después a las películas de risión y por último a mi abuelo por que parece que está película está escrita por y para él. Una obra mayor en el grueso de la filmografía de Don Mariano de su etapa más postmodernista.

9 piromanitos sobre 10

Pirómano

1 comentarios:

Denebola dijo...

Desde aquí quiero pedirle mil disculpas al Sr Pirómano por el resultado estético de la entrada, ya que la que me ha enviado cuidada en la presentación hasta la perfección, me ha sido imposible plasmarla tal y como la he recibido.

Por otra parte, decirle a usted, querido, que me ha alegrado infinitamente recibir su post-crítica para el blog. Espero ansiosa más entregas.