21 junio 2009 | By: Denebola

"Metalguay"

Hacía muuuucho que no pasaba un fin de semana como éste. He disfrutado como una enana.
He pasado estos 2 días rodeada de hombres, melenas más largas que la mía, de todos los colores, barbas de chivo loco, cinturones de balas, muñequeras y collares de pinchos, abuelos, críos, chicos y chacos, música increíble, un sol de justicia, y un aire huracanado que hacía justicia a aquello de "Zaragoza, la ciudad del viento" y hacía que todos los conciertos parecieran un anuncio de pelo Pantenne, con el aire puesto de propio para que les ondeasen las melenas...
Grande, el primer fin de semana del Metaway. Y eso que no tenía la entrada para hoy, pero menos mal, porque habría muerto, y en lugar de eso, he dormido unas 13 horas, y me he comido un arroz al horno y unos hojaldres de salmón y morcilla en casa de mi angelito, que ha temblado el misterio.

El lunes, sesión gratuíta, sin duda, la mejor. Salir de currar y a toda leche ducharme en casa, coger la ropa, las entradas, y encaminarme hacia casa de mi angelito, un estrés, pero qué ganas de empezar a liarla parda... Llegábamos tarde, abrían el festival el grupo de unos amigos, y no llegamos a verlos.
Entrar por la puerta, cacheo de rigor (me habrán cacheado ya unas 7 veces. No, no, no me emocioné, por ley, sólo puede cachear a una mujer otra mujer), y empezar a saludar a gente; todos los heavys de Zaragoza allí metidos (normalmente están en el antro donde vamos... Venía a ser lo mismo, pero al aire libre), y los de fuera, también. Llegamos cuando Bullet acababa de empezar. No estuvieron nada mal, la verdad es que me sorprendió encontrarme con tantos grupos que eran totalmente desconocidos para mí y que sonara tan bien su música. Creo que mi emule va a echar humo...
"Bueno, ¿qué? ¿Al lío?"
"Of course, my darling"
A la barra. Un litro de esa cerveza fresquita, que, aunque corre el airecito (el viernes aún era airecito), aún le pega el sol. Litro de cerveza va, litro de cerveza viene, Obus de fondo, berreando eso de "prepárate, va a estallar el obús", Los Ángeles del Infierno ("maldito0o0o0o, maldito sea tu nombreEEeEe"), y The Highway to Hell Band, unos tíos que se dedican a hacer versiones de AC/DC que, sinceramente, no desmerecían en absoluto.
Y no sé cómo, acabamos con Caballo Loco (una dentadura preciosa, oigan), Llama Eterna (mangante de mecheros profesional), Potro Indeciso (miope que "no sabe", porque no distingue a Pilar Rubio de su mismísima madre) y El Jinete del Viento, unos amigos, ciegos como piojos, sacándole parecido al cantante de Obús con un asíduo de la noche zaragozana...
"Me vas a llamar cabrona, pero como me niegues la evidencia, la tenemos: el cantante de Obús es clavado a L (llamémosle L)"
"Pero no me seas borde, ¿cómo puedes decir eso? Que Fortu es de Madriz, tía, que tiene glamour, L es la versión garrula. Esque tiene expresiones como muy..."
"Sí, ya sé cómo dices... Algo así como YIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIÉÉÉÉÉÉ... ¿no?"

Y amenazando con cortar melenas porque eran más largas que la mía... A lo cual respondieron quitándome las trenzas; o mi angelito robando calor de los cuellos con sus congeladas manos.

Y si el viernes fue bueno, el sábado... El sábado, mejor.
Después de un desayuno digno de un camionero, plantarnos allí, con todo el sol, crema protectora, 2 coletas, gafas de sol y los primeros madrugadores de la acampada, litro en mano, y más de lo mismo: Sabatan, Axxis, Samael, Sodom, Loaded, Riot... Llama Eterna nos comentó cómo había sacado de la tienda por los tobillos a rastras cual jabalí herido al Jinete del Viento, borracho aún y se habían ido a comer oreja de cerdo a 2 km de allí (con la borrachera aún latente, algo flojito para el estómago, oigan...), cervecita con el chivo loco de La Pelirroja, un bicho pelirrojo que es más fácil saltarle que rodearle, otra con la tribu de "los reyes de la noche maña"...Pero, oigan, que a una le gusta mucho esa música y la buena compañía, pero el estómago no perdona, y un triste bocata, teniendo la casa de mi angelito a 5 minutos, y un cocinero como su padre, digno de Arguiñano, pues en uno de los descansos nos escapamos a comernos una fideuá por su sitio con una cervecita bien fría.
Y entonces sí que empezó lo mejor.
Europe se hacían de rogar, pero cuando salió Joey Tempest, heavy de diseño como ninguno, con su melenita rubia (que ya no lleva permanente, tontos, que ahora es mini melena), Zaragoza cantó todas y cada una de sus canciones (es lo que tiene haber sido nº 1 de las listas de los 40 taaaaaaaantos y tantos años...), y ya ni les cuento con "The final countdown", que hasta se oía a alguna histérica pidiendo hijos al cantante. No, no vi sujetadores volando.
Los WASP, brutales, mejor, muchísimo mejor en directo, sonaban menos agudos, supongo que la edad merma facultades, pero "On your knees" sonaba mucho mejor en directo. Ni qué decir de la horterada de salir a cantar con unas botas blancas de flecos, pero oigan, que me dió lo mismo, que yo andaba como loca entre 2 morlacos de 1'90 cantando y haciendo el indio. Brutal la reacción al escuchar "I wanna be somebody", parecía que todos nos habíamos puesto de acuerdo para botar a la vez... Me decepcionó que no cantaran mi canción. Habría cantado Animal como una posesa de Pe a Pa.
Blind Guardian, una revelación, me gustaron, había escuchado algó suyo sin saber ni de quién era, y lo cierto es que, visto desde la barra con una cervecita bien fría, no estaba nada mal la hora de concierto que dieron. Pero esque yo ya estaba ansiosa, impaciente por ver a mis niños, los niños de Bodom.
Tomé posiciones lo más cerca que pude. Y menos mal que no fue muy cerca, porque ese pequeño demonio albino que es Alexi Laiho tiene la estraña afición de escupir hacia los lados o hacia arriba y no mirar dónde cae; todo un cerdo, vamos. Y les aseguro que yo sí me habría lavado la cara... Y le habría dicho 4 cositas. Si hacía falta, en inglés.
Fue increíble sentir el ostiazo, y perdónenme la expresión, de la onda sonora del primer acorde en mi cara y en el pecho. ¿O fue alguno de los mardanos que acaban de ser poseídos a mi alrededor? La gente se volvió literalmente loca, Children of Bodom arrasó en Zaragoza, se metió en el bolsillo al público; y yo, entre lo flipada que estaba de ver al enano tocando la guitarra de esa manera, y... ¡¡¡Los Children of Bodom!!! Pues también me volví loca. Fue la leche ver cómo tocan estos finlandeses pirados. ¡¡Yo quiero que me toquen como a esa guitarra!! Además de que es inconfundible el sonido de la guitarra de este pequeño demonio con cara de cabrón, es la leche verle tocar. Mi angelito estaba clavada en el suelo, con cara de haber visto un fantasma mirando las manos de ese bicho rubio deslizarse por las cuerdas.
"Ya lo tenía dicho yo: un hombre con una guitarra gana mucho... ¡Pero qué morbo!"

Y después de aquello, Barón Rojo nos dio igual. Litro en mano, después de habernos afiliado a la Plataforma Di no a Barón Rojo, promovida por un crío granoso y emporrado que se estaba comiendo con patatas a unos melenudos viejales pro-Barón, nos fuimos a la carpa de música a sentarnos en unas sillas, y hacer vida social. Un heavy casi sesentón ucraniano le dijo a mi angelito que le recordaba a su madre (?... Lo que hace el alcohol...) y unos niñitos madrileños se la querían ligar.
He disfrutado como una enana. Llegar 2 y acabar 40. Mis Children. La cocina del padre de mi angelito. Cerveza... AAAaaaagh. Mi angelito quemada por el sol. Bien al principio, increíble al final...
La nota graciosa: al volver a casa, cervecita, más fideuá, y Eduardo Punset en la tele. "Normal que el sábado la gente o salga por ahí o se vaya a la cama: ¡menudo morning singer! ¿Nos volvemos a la carpa?"

La Ñeka repite el viernes.

1 comentarios:

Elros dijo...

Qué envidia... Y a mi comiéndome los putos mosquitos xD