10 abril 2007 | By: URAPlay

Relato de LeGoLiNa

Era la hora de siempre, y allí estaba, en la ventana, como todos los días, atraída hipnóticamente por la tenue luz de la mañana, con su taza de café humeante en la mano, esperando a ver aparecer aquella figura, como si fuera algo que necesitara para empezar a funcionar por las mañanas...
Si lo pensaba fríamente, se sentía estúpida, todas las mañanas allí como un reloj, esperando a que apareciera ese chico trajeado al que apenas veía siquiera la cara desde su ventana, mientras andaba hacia su coche, mecánicamente, como todas las mañanas, como un ritual él, como un ritual ella.
Parecía una abobada quinceañera esperándolo aparecer, coger el coche y marcharse, y sólo con eso, ya era feliz, suficiente para hacerla salir de casa con una sonrisa de estúpida que no se podía quitar durante toda la mañana.
Pero a pesar de parecerle una estupidez, todos los días, llegada la hora, no podía resistir la tentación de acercarse a la ventana. Sabía que estaba allí, que eso le hacía sentir felizmente tranquila, y no tenía ninguna intención de resistirse a ello. Tampoco aspiraba a nada más, únicamente a contemplarlo andar, a contemplar su figura andar en la mañana fría.
Miró el reloj, inquieta. Se hacía tarde. No aparecía, no estaba su coche...
No veía su silueta aparecer por ningún lado...
La inquietud iba en aumento... Y el café cada vez le sabía más amargo.

3 comentarios:

Peledhir dijo...

Me parece fatal que nadie haya comentado nada del relato de legolina

legolina dijo...

Si te parece hacemos un café-coloquio tu y yo para comentarlo. ¿Hace?

Peledhir dijo...

prefiero hacer un café coloquio pa hacer una sesion de ''fotos'' XD