23 julio 2008 | By: Denebola

Teorema de la Época Negra

Toda persona adulta que se precie tiene que haber pasado su época negra (evidentemente, como toda buena regla, hay excepciones). Y no me refiero a convertirse en hombre-lobo a la luz de la luna llena o a transformarse en La Masa cuando te enfadas. No. Me refiero a una época negra sentimentalmente hablando.

Nadie nace aprendido, y cuando vamos por la vida buscando un príncipe azul o una princesa encantada, llevamos la palabra "INOCENTE" marcada a fuego en la frente, y el muñequito de papel colgado en la espalda (y eso con suerte, alguno puede llegar a llevar el mítico papelito de "Dame una patada en el culo"), porque la verdad es que no existen.
Necesitas desencantarte, ver que los príncipes azules destiñen y que las princesas encantadas no pasan de sapo cuando las besas.
Es decir, que necesitas probar y encontrarte el papel de los chicles de "Sigue buscando" al abrir el envoltorio. Sí, vas perdido, porque lo que buscabas en el/la principito/a, teóricamente no existe, pero no es así. Necesitas una buena dosis de realidad para darte cuenta de que es posible que sí exista, pero más humanizado. Necesitas darte cuenta de que la persona que buscas es tan humana como tú, y aprender a valorarlo.

Por eso, esas temporadas de ir de flor en flor no son malas... Pero, ojo, que también hay que saber cuándo parar...


La Ñeka ha actualizado. Y ahora, póngame verde, que me pone a mil...

3 comentarios:

Peledhir dijo...

El negro es bonito... Ais, yo llevo siempre todas las pegatinas esas, aun intentando ser un cabrón XDDDD

Play

Denebola dijo...

Usted tiene personalidad suficiente como para poder permitirse el lujo de saltyarse la Época Negra, no sufra.

Peledhir dijo...

Eso, me hago más rarillo de lo soy